Desde esta revista siempre hemos considerado que el tratamiento de la creación debe abordarse desde múltiples terrenos y uno de ellos, indudablemente, es el del conservatorio. Presentamos en esta sección dedicada a la formación una entrevista con Juan José Raposo, compositor y profesor en el Conservatorio Javier Perianes de Huelva, que acaba de publicar un manual de composición que queremos acercar al lector a través de sus comentarios.

Redacción
1 septiembre 2020
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Sul Ponticello: La aparición de un libro escrito por un compositor sobre aspectos técnicos siempre genera expectativas. ¿De dónde surge la idea?

Juan José Raposo: Soy profesor de Composición en el Conservatorio Profesional Javier Perianes de Huelva. Conforme avanzaba en mi experiencia docente, sentía la necesidad de crear un pequeño manual donde se expusiesen de forma directa  y clara los contenidos específicos que impartía en la asignatura de Composición. En nuestra lengua hay diferentes tratados de Contrapunto, Armonía y Formas Musicales, los cuales son estudiados siempre parcialmente, pues la propia asignatura de Composición abarca aspectos concretos de tales disciplinas, pero nunca todos los contenidos presentes en un tratado. Por ello, hace cuatro años realicé unos amplios apuntes para implantarlos como material didáctico en mis clases. Indudablemente, este primer material didáctico presentaba muchos límites, y era completado con partituras, análisis propios y explicaciones adicionales. La implantación de estos textos me permitió estudiar la viabilidad de sus contenidos, su línea pedagógica y metodológica, su desarrollo en el aula y la recepción por parte del alumnado. La buena experiencia me llevó a pensar en convertirlos en libros, pero claro, este decisivo paso necesitaba una profunda ampliación de los mimos. Estos escritos previos son la base de los Estudios Preliminares de Composición.

S.P.: Estudios Preliminares de Composición es un libro dividido en dos partes, aquí presentas la primera. ¿Cómo planteas esta estructura en dos partes? ¿Obedece a algún aspecto didáctico relacionado con tu práctica docente?

J.J.R.: Esta primera parte, recién publicada, está destinada a cumplir la función de manual de aula para el alumnado que cursa 1º de Composición, en estudios profesionales de música. La segunda parte, aún en fase de redacción, desempeñará la misma función en el 2º curso de Composición (6º de EEPP). Pero curiosamente, con las primeras ventas, el libro ha empezado a marcar su propio camino, y también está teniendo una buena acogida por parte del alumnado que cursa los estudios de Composición en Grado Superior.

Si entramos en la línea pedagógica, esta primera parte conduce al alumnado desde la disciplina armónica a la escritura horizontal y contrapuntística. El libro parte de los conocimientos adquiridos por el alumnado. Los capítulos que jalonan este viaje son: El coral armonizado y el coral figurado según la práctica de J. S. Bach; Contrapunto imitativo. Imitación y canon; Escritura a 2 voces; Contrapunto invertible; Partita coral; Preludio coral y Preludio armónico.

Igualmente, la senda comienza en la escritura vocal y concluye en la instrumental para órgano y clavicémbalo. De igual forma, se trabaja la escritura a 2, 3 y 4 voces, siendo las primeras generalmente postergadas en los estudios de Armonía, por falta de tiempo. Lo único unificador de esta aventura es el contexto histórico, pues todos los contenidos están enmarcados en el barroco tardío.

En la segunda parte, aún en fase de redacción, el alumnado viajará estéticamente, alcanzando las primeras décadas del pasado siglo.

S.P.: En el libro se pone énfasis en el carácter introductorio a la hora de tratar la materia expuesta. Sin embargo, no hay que confundir acotación con falta de profundidad, algo que no ocurre en tu propuesta.

J.J.R.: Sí, eso es cierto. Ya en el mismo título se refleja el carácter introductorio a la materia: la composición. Pero como bien apuntas, los contenidos están expuestos con una gran profundidad y rigor histórico. El motivo de ello lo encuentro en la figura del compositor/a actual. Los compositores/as de hoy no deben crear obras «de época». Su lenguaje personal debe partir desde las conquistas alcanzadas en el pasado siglo.

Los estudios de Composición en Grado Medio, y también en parte en Grado Superior, deben formar al alumnado en la artesanía de la composición. Todos los grandes maestros del pasado  fueron grandes eruditos en la creación musical anterior a su época. Esto sigue ocurriendo hoy. Por ello, el alumnado debe entender estos Estudios Preliminares como un medio para conocer la artesanía de la creación musical, y desde esta base poder desarrollar su propio lenguaje con corrección.

Citando a Alban Berg, hay que escuchar la música antigua como nueva, y la nueva como antigua. Para mí es la mayor lección de composición que existe. Como argumento que ratifica esta frase, me vienen a la mente los estudios realizados con Bruno Maderna, allá por la década de los 50 del pasado siglo, por el entonces joven Luigi Nono. La metodología del maestro Maderna estaba fundamentada en el estudio comparativo de recursos propios de la artesanía compositiva, entre compositores de diferentes siglos.

S.P.: Planteas el libro como un manual y no como un tratado de composición. ¿Podrías comentarnos algo más sobre esto?

J.J.R.: Sí, lo entiendo como manual para el aula y libro de divulgación para cualquier persona que desee adentrarse en la composición tonal. Por tratado se comprende una obra extensa y ordenada de una materia determinada. Creo que un tratado de Composición nunca se podrá escribir, y máxime ahora. Sí poseemos bellísimos y profundos tratados de Contrapunto, Armonía y Formas Musicales. Mi libro bucea en cada una de estas disciplinas, pero no se centra particularmente en una.

Cuando la segunda parte esté publicada, la extensión total sobrepasará las 400 páginas, por lo que en dimensiones no estará lejos de un tratado (risas).

S.P.: Es un libro en el que se nota una preocupación por el contexto histórico y estético, que se perciba que todo obedece a una evolución del pensamiento musical, que no se están impartiendo una serie de reglas que no se sabe de dónde proceden…

J.J.R.: Debido a la tradición musicológica de principios del siglo XX, muchos tratados explican la armonía y contrapunto sin presentan un marco histórico. Las normas expuestas y acordes no se encuadran dentro de un período concreto. Más bien parecen directrices abstractas propias de la música tonal. No critico dicho enfoque pedagógico. Se han escrito maravillosos tratados desde esta perspectiva, y han cumplido y siguen cumpliendo un papel formativo encomiable. Personalmente, me siento más atraído por los libros de corte histórico, donde se intentan explicar las normas y reglas de la armonía y el contrapunto desde un marco estético, entrando en la génesis de las normas de escritura y su vigencia. Sin duda, éste es el enfoque de mi libro, pues aspiro a que el alumnado realice ejercicios y piezas enmarcadas contextualmente.

Aunque todos los capítulos están pensados así, destaco algunos puntos relevantes: Acordes propios del barroco tardío en la música instrumental; Preludio coral y simbolismo en la obra de Johann Sebastian Bach.

S.P.: Nos gustaría también saber qué aportaciones haces a la metodología del estudio del coral luterano, según la práctica de J. S. Bach.

J.J.R.: He intentado mostrar todos los recursos característicos de la técnica bachiana. Los acordes que se emplean y cómo los presenta generalmente en la obra. Del mismo modo, las regiones tonales, el tratamiento de las enfatizaciones, cadencias, notas extrañas, etc. Aparece una descripción bastante minuciosa y exacta de su paleta creativa para el coral protestante, algo que no existe en lengua castellana. Se demuestra que el gran maestro de Eisenach diseñó una paleta armónica específica para la armonización de los corales, más limitada que la empleada en su propia música instrumental y vocal de mayor envergadura.

Todas las explicaciones están ejemplificadas con fragmentos musicales. Desde la descripción detallada de los recursos propios de J. S. Bach, el alumnado aprende a componer un coral en su estilo.

Otra interesante novedad es el estudio del coral desde el punto de vista contrapuntístico: verdadera visión del maestro. Para finalizar el capítulo, se expone un análisis completo de un coral, desde todos los puntos de vista: teológico, armónico, formal, contrapuntístico, y también expresivo y simbólico. Desde esta última perspectiva se observan las relaciones entre texto y música,  visualizándose cómo el gran maestro de Eisenach expresaba las piadosas palabras por medio de la armonía y el contrapunto.

Es lo más llamativo de mi manual, siendo una novedad en la literatura didáctica en nuestra lengua.

Los demás capítulos instruyen al estudiante en las formas de obligado trabajo de los organistas protestantes: la partita coral y el preludio coral. Con ello, el alumno/a se sumerge en la variación y la escritura contrapuntística para instrumento de teclado, en este caso el órgano. Al igual que con el coral, siempre desde un punto de vista histórico y estético, para que el alumnado trabaje estas piezas alcanzado un resultado estilístico correcto. Para el preludio coral no sólo me centro en la obra de J. S. Bach. También pongo la mirada en otro organista de una generación anterior, el cual tuvo gran relevancia en vida, aunque hoy en día no goce de la misma fama. Me refiero a Friedrich Wilhelm Zachow, primer maestro de G. F. Händel. Creo que es un maestro a tener en cuenta a nivel pedagógico, pues su música rebosa de una perfección escolástica muy interesante.

S.P.: Saliendo un poco del libro, aunque no del contexto didáctico, y dadas las circunstancias tan peculiares que vivimos, nos gustaría que nos dieras tu opinión –a partir de tu experiencia vivida- sobre cómo está afectando esta crisis del COVID-19 a la educación en los conservatorios profesionales.

J.J.R.: Quisiera inicialmente poner en valor y destacar la gran labor realizada por el profesorado, no sólo de conservatorios, sino en general. El profesorado ha sacado lo mejor de sí mismo, adaptando las programaciones didácticas a las terribles circunstancias que nos ha tocado vivir. Además, ha puesto todos sus medios tecnológicos para que el alumnado pudiese recibir la mejor formación posible. Esto lo digo no sólo como profesor, también como padre.

La música es una formación de carácter social. Los estudios musicales desde sus inicios fomentan el trabajo colectivo y colaborativo. Asignaturas como Coro, Música de cámara y Orquesta son ejemplos de ello. Estas asignaturas, más allá de su valor formativo, dan vida al centro, uniendo fraternalmente a la comunidad educativa. Todo esto desaparece con la formación telemática.

Los estudios musicales no son obligatorios. Los conservatorios precisan de difusión anual de sus enseñanzas, para intentar motivar a su estudio. Este trabajo no se ha podido hacer, y por los datos que tengo, ha disminuido el número de niños y niñas que han presentado su solicitud de iniciar sus estudios musicales. Si a esto añadimos la crisis económica que padecemos, podemos valorar estos tiempos como muy difíciles para las enseñanzas musicales. Los conservatorios deben ser centros vivos, y jugar un papel cultural destacado en su entorno. Con los centros cerrados, esto es imposible.

Los medios telemáticos están bien como complemento a la función docente. Deben entenderse como una herramienta más, pero no puede ser única. El aula y el contacto directo con el alumnado son del todo imprescindibles para hablar de educación y formación con mayúsculas.

S.P.: Para ir finalizando, nos gustaría saber de ti como compositor y si tienes algún proyecto en marcha. Y también, pensando en este momento extraño que vivimos, ¿cómo has llevado esta  situación desde el punto de vista creativo?

J.J.R.: En los tiempos de reclusión y meses siguientes he estado más centrado en lecturas, diseñar proyectos, búsqueda de materiales y análisis. Tengo un espíritu inquieto. Siempre he tenido como referente personal al compositor Arnold Schönberg. Su vasto legado no sólo se concentra en la composición. También nos ha dejado auténticas joyas de la ciencia musical y pedagógica. Es curioso en alguien que jamás pisó un Conservatorio como alumno (risas).

Llevo casi una década muy centrado en la composición electroacústica acusmática. Estos últimos años he compartido esta vocación con la redacción de este libro. Mis proyectos a corto plazo son musicológicos y pedagógicos. Primeramente, concluir la segunda parte de los Estudios Preliminares de Composición. Además, deseo publicar también otros amplios trabajos de investigación sobre la obra del compositor Luigi Nono.

Cuando concluya estos proyectos, sin duda regresaré con fuerza y muchas ganas a la composición electroacústica. Estoy perfilando el guion de una obra radiofónica. También quisiera realizar una pieza para objetos y electrónica generada en vivo. Bueno, muchos planes en mente.

S.P.: Y ya por último, ¿dónde podemos encontrar la primera parte de estos Estudios Preliminares de Composición?

J.J.R.: El libro sólo se puede adquirir por Amazon, pues dicha empresa es la editorial.

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