El flautista Julián Elvira es uno de los intérpretes más importantes de nuestro país y ha sido experimentador y diseñador de una flauta de carácter muy avanzado: la flauta Prónomo. En este artículo Joan Gómez Alemany habla con él.

Joan Gómez Alemany
12 abril 2024
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Joan Gómez Alemany: ¿Podrías explicarnos cómo surge (motivaciones, proceso de elaboración, etc.) tu reciente concierto del 20 de febrero en el Teatro Monumental de Madrid, donde estrenaste OSTRO de Eduardo Costa?

Julián Elvira: A lo largo de los últimos años, podemos hablar de casi una década, mi contacto y pasión por la flauta subcontrabaja se intensificaron de una manera superlativa. A pesar de que toco este instrumento desde que lo adquirí en 1992, ha habido, como en toda relación, altos y bajos, momentos de aprendizaje, de reflexión, alejamientos y acercamientos más o menos pragmáticos, es decir, otros proyectos han ocupado mi tiempo y en otras ocasiones he utilizado el instrumento como recurso visual, etc. Ha pasado de todo, una vida entera con la flauta subcontrabaja al lado. Pero por circunstancias de la vida, tuve que empezar a considerarla como mi instrumento principal. El trabajo realizado en esta época ha sido extremo (piensa que la flauta subcontrabaja mide más de cuatro metros de longitud y alrededor de 6 cm de diámetro, y opté por desarrollar un lenguaje tradicional) y he tenido la necesidad de interpretar literatura histórica para viola de gamba, cello, contrabajo, tuba, fagot, con el fin de darle voz y vida al instrumento. Así fue como en conversaciones con Eduardo Costa acabé proponiéndole un concierto en tres tiempos y con cadencia mía, algo que otorgase a mi gran instrumento la cualidad de solista frente a una agrupación sinfónica, un hecho único que marcase una página en la historia de la música clásica y de la flauta travesera.

J.G.A.: Mucha gente conoce el nombre de Julián Elvira por ser un intérprete e investigador en diferentes flautas diferentes a la ordinaria. ¿Nos puedes explicar esta faceta tuya, cómo surge y ha ido evolucionando?

J.E.: No sé si podemos hablar de faceta o simplemente una necesidad. Imagino que además de la flauta subcontrabaja de la que hablaba antes, te refieres a la flauta Prónomo, ¿verdad?

Existe una gran diferencia entre ambos casos; de la flauta subcontrabaja me enamoré oyéndola en un CD, era la grabación de una convención de flautas de Frankfurt. Alguien había tocado una obra genial con ese instrumento y no me lo podía sacar de la cabeza. Hice lo posible por descubrir qué tipo de flauta era y acabé comprándola e incorporándola a mi vida profesional, que tomó una dirección muy definida.

La flauta Prónomo es el resultado de muchos años de investigación por la necesidad de ampliar las posibilidades de la flauta travesera como interfaz. En 1995 comencé a trabajar en Budapest con el profesor Matuz, quien me reveló algunos de los más preciosos secretos que esconde la flauta travesera moderna desde el punto de vista de su acústica esencial. El trabajo teórico sobre estos preceptos sobrepasaba las posibilidades físicas, por las limitaciones del propio instrumento, así que me propuse modificarlo en base a algunas ideas previas y hacerlo apto para llevar a cabo las conclusiones teóricas. Así comencé a diseñar y construir un prototipo en 2004, modelo que se convirtió en definitivo en el año 2009 bajo la factura del británico Stephen Wessell.

J.G.A.: Qué piensas sobre la evolución y difusión de estos instrumentos nombrados anteriormente, llegarán a consolidarse y crear escuela, con un gran repertorio y multitud de instrumentistas?

J.E.: En tu pregunta está la respuesta. Efectivamente podrían consolidarse contando con un buen repertorio, de esta forma se crea la necesidad de interpretarse. Pero no solo eso; es necesario abrir las puertas a nuevos lenguajes, a nuevos timbres y sonidos y no limitarse a un tamaño único de instrumento. Mi intención es conceder a estos instrumentos la esencia y personalidad para que puedan ser considerados como cualquier otro, y no se proyecte sobre ellos una idea de marginalidad o de ejecución anecdótica.

J.G.A.:  Pero para que los lectores conozcan también una faceta más amplia tuya, puedes explicarnos un poco a grandes rasgos tu trayectoria, Ensemble y orquestas con los que has colaborado, etc.

J.E.: Mi trayectoria profesional comienza con la decisión de ser solista y construir una carrera lo más en solitario posible, estudiando y desarrollando una literatura para flauta sola, con acompañamiento de música electrónica si fuese el caso. Por supuesto esto es un objetivo de difícil realización, o por lo menos en mi caso. Aun así, lo he llevado a cabo dentro de mis posibilidades, produciendo mis propios espectáculos alrededor de nuevos sonidos y planteamientos musicales, proponiendo y comisionando piezas para todas las flautas, presentando mi trabajo como solista al frente de diferentes agrupaciones, etc. Respondiendo a tu pregunta, he formado parte del Proyecto Guerrero, que empezó llamándose Proyecto Gerhard, con el que desarrollé un vastísimo conocimiento sobre música contemporánea trabajando con algunos de los compositores más importantes de la segunda mitad del siglo XX, como los internacionales Ferneyhough, Grisey, Hubert, Sciarrino, López López, Sánchez-Verdú, o los españoles Rueda, Lanchares, Posadas, y un largo etc. Y desde 1997 soy profesor de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, ocupando la plaza de solista de piccolo los primeros años y la de solista de flauta hasta la actualidad. Pero sobre todo he enfocado mi carrera hacia la investigación, como he explicado anteriormente.

J.G.A.: En tu carrera has publicado varios discos, muchos de ellos enfocados en el repertorio reciente para flauta creado en nuestro siglo XXI, como también en explorar el instrumento en su vertiente más investigadora y vanguardista, por ejemplo, al crear un disco con obras para flauta y electrónica (de los que no hay muchos). ¿Puedes explicarnos algunos de tus destacados trabajos discográficos?

J.E.: Como explicaba anteriormente, este aspecto ha sido vital en mi vida profesional. El trabajo exhaustivo sobre la flauta travesera me ha llevado a colaborar con muchos compositores y elaborar una larga lista de obras específicas para este instrumento en todas sus dimensiones. No hay solo un disco para flauta y electrónica, el título La flauta del siglo XXI es un trabajo doble y uno de los discos es para flautas y electrónica, Flauta i electrónica, de Phonos, también es un trabajo con electrónica y en el disco Pronomos tenemos piezas con acompañamiento electrónico. Siempre me han acompañado estos sonidos.

J.G.A.: Para terminar, ¿Cuáles son tus proyectos inmediatos y si tienes algunos futuros que se puede revelar?

J.E.: Mi futuro va unido a la investigación y la creación y propuesta de nuevas ideas. No planeo proyectos a muy largo plazo, voy trabajando poco a poco y todo va surgiendo. En cualquier caso, he de decirte que estoy grabando un disco con la flauta subcontrabaja sobre música barroca con Bach, Marin Maráis y Monsieur de Saint Colombe fundamentalmente. Estamos inmersos en la creación de Meletea, una propuesta con la flauta Prónomo e hiper tecnología y todo el significado que se pueda dar a este término. Y algunas otras ideas para poder compartir con artistas a quienes admiro y el trabajo se convierte en placer infinito.

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