La fusión del arte sonoro con el arte visual es una de las prácticas artísticas más relevantes del arte del siglo XXI. En este artículo, Ricardo Ocaña analiza la obra «Vatnajökull (the sound of)» de la artista Katie Paterson, cuyos trabajos audiovisuales, basados en la investigación y la conceptualización, la han convertido en una referencia para artistas de su generación.

Ricardo Ocaña
1 noviembre 2024
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Katie Paterson

Katie Paterson (1981) es una artista escocesa cuyos proyectos reflexionan sobre el cosmos, la Tierra y la relación del ser humano con la naturaleza desde una perspectiva ecologista, en la que tanto el tiempo como el espacio juegan un papel esencial.[1]

Vatnajökull (Islandia) es el glaciar más voluminoso de Europa. Actualmente se encuentra en retroceso, habiéndose observado un derretimiento progresivo durante las últimas décadas. En este contexto surge la obra «Vatnajökull (the sound of)», creada por Paterson en el periodo 2007-2008. Para su desarrollo, colocó un micrófono submarino bajo el lago Jökulsárlón, al sur del glaciar, que usó para instalar una línea telefónica con el número 07757001122. Después, en el espacio expositivo, podían verse imágenes del glaciar junto a un mural negro con el número de teléfono en neón blanco. Cada visitante podía marcar ese número desde cualquier teléfono del mundo. Al establecer la llamada, la persona escuchaba el sonido del glaciar derritiéndose en directo.[2]

Imágenes y sonido de la obra Vatnajökull (the sound of) © Katie Paterson

Con este proyecto, Paterson genera una conexión sensorial entre la persona y un evento natural lejano que emite un sonido diferente en cada instante de tiempo. De esta forma, el glaciar se convierte en transmisor de una sonoridad cronológica, variable y única para cada llamada, cuyo significado cobra sentido únicamente dentro de este espacio expositivo. Esta auralidad[3] persigue la concienciación sobre el cambio climático y en ella subyace un claro mensaje sociopolítico, similar al encontrado actualmente en artistas del land art, como Andrea Juan (Buenos Aires, Argentina, 1964),[4] o del arte digital, como Gilberto Esparza (Aguascalientes, México, 1975).[5] Sin embargo, como sugieren los trabajos del antropólogo y musicólogo Veit Erlmann, la persona que escucha no es un mero receptor. También aporta significado a una percepción sonora que es subjetiva (Erlmann, 2010). Por ello, el alcance de la auralidad de «Vatnajökull (the sound of)» está condicionado tanto por la cosmovisión artística como por el entorno cultural de los espectadores, que dotarán de sentido a la obra mediante escuchas diferentes.

La combinación de la tecnología, la ciencia, la imagen, el sonido y la interacción espacio-tiempo también está presente en otras obras de Paterson, como «Langjökull, Snæfellsjökull, Solheimajökull» (2007). En ella registró el sonido de tres glaciares de Islandia y los grabó en tres discos diferentes, construidos con el agua congelada de cada glaciar. Los discos de hielo se reprodujeron simultáneamente en tres tocadiscos hasta que se derritieron. Esta visión del arte sonoro vuelve a tomar la distancia espacial y el tiempo como ejes principales de la obra, cuya conceptualización evoca piezas de artistas fluxus, como «Three more snow pieces / for solo or orchestra» (1964) de Yoko Ono, o «Water Music» (1964) de Mieko Schiomi. La adaptación de esta estética a un lenguaje postcontemporáneo, su traslación al ámbito medioambiental con una finalidad de concienciación y el tratamiento de la interactividad, hacen de la obra de Paterson un referente en el arte actual.

Aunque quizá «Vatnajökull (the sound of)» no pueda catalogarse como obra de arte total en el sentido wagneriano (gesamtkunstwerk), la combinación de tecnología, imagen y sonido genera una obra poética con reminiscencia romántica que permite escuchar en directo el sonido del calentamiento global. A través de él, Paterson logra tres aspectos esenciales: mostrar eventos naturales con gran profundidad emocional, acortar la distancia entre espectador, espacio físico y tiempo cosmológico y reflexionar sobre la coexistencia del ser humano con cada elemento del planeta. Sobre este último aspecto, Maja Fowkes, Reuben Fowkes y otros pioneros del Arte Sostenible cuestionan todo arte que perjudique el medioambiente (Fowkes y Fowkes, 2006). En este marco de debate, cualquier obra artística que favorezca la emisión de dióxido de carbono (CO2) provocaría un daño ambiental, por ser el principal gas causante del efecto invernadero y del cambio climático. Este hecho lleva a la siguiente reflexión: si en 2007 la emisión anual de CO2 producida por la telefonía móvil fue de 86 millones de toneladas[6] y el proyecto «Vatnajökull (the sound of)» promovió más de 10.000 llamadas,[7] ¿«Vatnajökull (the sound of)» contribuyó a la concienciación ambiental o participó en el deterioro medioambiental y el calentamiento global a través de la telefonía?

La pregunta no cuestiona la obra de Katie Paterson, cuya trayectoria artística es patente y su discurso trasciende lo puramente artístico.[8] Más bien, el interrogante es un punto de partida para la reflexión sobre la sostenibilidad medioambiental de las prácticas artísticas, la necesaria concordancia entre el mensaje a transmitir y la materialización del proyecto artístico y la ineludible aplicación de tecnologías limpias en el arte audiovisual del siglo XXI.

BIBLIOGRAFÍA

  • ERLMANN, Veit. Reason and Resonance: A History of Modern Aurality. New York: Princeton University Press, 2010. 424 pp. ISBN: 978-19-3540-805-5.
  • FOWKES, Reuben; FOWKES, Maja. «The principles of sustainability in contemporary art». Praesens: Contemporary Central European Art Review, 2006, núm. 1, pp. 5-11. ISSN: 1588-5534.

Notas

  1. ^Web oficial de Katie Paterson en la que pueden verse algunos de los proyectos desarrollados en su trayectoria artística: https://katiepaterson.org
  2. ^Imágenes de la obra «Vatnajökull (the sound of)»: https://katiepaterson.org/artwork/vatnajokull-the-sound-of/
  3. ^El término «auralidad» se refiere al sentido que se le otorga a un sonido, condicionado por el contexto histórico, político, social y cultural de la persona que lo escucha. Para conocer más sobre este aspecto se puede consultar la referencia: SAVASTA, Mene. «¿Cómo se escucha el arte? Arte sonoro y auralidad contemporánea». Sulponticello, 2020, núm. 71. disponible en Internet: https://sulponticello.com/iii-epoca/como-se-escucha-el-arte-arte-sonoro-y-auralidad-contemporanea/ [Fecha de la consulta: 01/10/2024]
  4. ^Web oficial de Andrea Juan: https://www.andreajuan.net
  5. ^Web oficial de Gilberto Esparza: https://gilbertoesparza.net
  6. ^Información obtenida de Journal of Cleaner Production, revista científica internacional centrada en la investigación de la sostenibilidad medioambiental y las prácticas de producción limpia. La referencia del artículo es: BELKHIR, Lotfi; ELMELIGI, Ahmed. «Assessing ICT global emissions footprint: Trends to 2040 & recommendations». Journal of Cleaner Production, 2018, núm. 177, pp. 448-463. ISSN: 0959-6526.
  7. ^Información facilitada por Katie Paterson en 2011 durante una entrevista realizada para Another Magazine con motivo de su exposición en la Galería PKM (Seúl, Corea del Sur). La entrevista puede leerse completa en la referencia: DAVIES, Lucía. «Katie Paterson». AnOther, 2011, march 21. ISSN: 1355-5901. Disponible en Internet: https://www.anothermag.com/art-photography/972/katie-paterson [Fecha de la consulta: 01/10/2024]
  8. ^En esta charla de TED, con subtítulos en castellano, Katie Paterson explica la conceptualización de algunos de sus proyectos artísticos: PATERSON, Katie. «The Mind-Bending Art of Deep Time». TED Women, 2021. Disponible en Internet: https://youtu.be/D0f0mXRlYKk [Fecha de la consulta: 01/10/2024]

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