Aprovechamos la publicación de un interesante proyecto en vídeo, Ondate, sobre la obra del mismo título de Olga Neuwirth, para entrevistar a los protagonistas, el cuarteto de saxofones Sinoidal Ensemble, que nos hablan sobre el proyecto y también sobre otras cuestiones de la actualidad. Conversamos con Ana Lencina, Elisa Urrestarazu, Fernando Laguna y José Miguel Cantero e invitamos a ver y escuchar el vídeo al final del texto.

Redacción
1 noviembre 2020
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Sul Ponticello: ¿Cómo habéis escogido una obra como Ondate, que data de 1998? La tendencia actual –no necesariamente positiva- es trabajar sobre obra muy reciente…

José Miguel: En Sinoidal tenemos una serie de criterios que nos ayudan a elegir el repertorio en cada proyecto. Estos criterios surgen del objetivo que nos hemos marcado como grupo: proponer, por medio de la música, una reflexión sobre el arte, la cultura y la sociedad. Aunque estamos comprometidos con la nueva creación, estos criterios no siempre consideran «el estreno» como algo primordial.

En este proyecto nos planteamos si merece la pena rescatar del olvido una obra de 1998. Ondate es bastante desconocida tanto por el público en general como por el especializado. A parte de nuestra grabación, solo existe un registro de audio publicado (Sonic.Art Saxophone Quartet, en 2010), y además es raramente programada en conciertos. Después de la experiencia de estudiarla y grabarla en diferentes formatos creemos verdaderamente que sí, que se trata de una obra con las cualidades suficientes para ser tenida en cuenta. Tras nuestro primer acercamiento a la obra, sentimos que por sí misma era una pieza con la que realizar un proyecto único y que resumiera o representara nuestro compromiso como grupo.

Elisa: Además, y ya que sale a colación el tema de esa tendencia actual de trabajar con obras recientes, añadir que no son pocos los autores que manifiestan su disgusto por no volver a ver programadas sus piezas después del estreno, así que estamos encantados de poder contribuir a la difusión del repertorio injustamente olvidado. No creo que ésta sea una situación provocada voluntariamente, más bien, puede deberse a que la cantidad de conciertos de música contemporánea es tan escasa que no deja tiempo a otro repertorio que no sea de estreno.

Sul Ponticello: El proyecto tiene dos vertientes: por un lado la grabación, con descarga a través de plataformas online (Spotify, iTunes, etc.), y también un vídeo de indudable atractivo visual. ¿Podéis contarnos algo más sobre cómo habéis concebido este lanzamiento en ese conjunto de formatos?

Fernando: El lanzamiento se ha realizado en tres fases, siguiendo el orden lógico y habitual. Primero, en marzo de 2020, se publicó el audio en las plataformas digitales, con una acogida que superó nuestras mejores expectativas. En julio hicimos público un avance del vídeo, que en un minuto daba algunas pinceladas de lo que estaba por venir. Y finalmente en octubre ha salido a la luz el vídeo completo.

Ha sido interesante publicar el vídeo separadamente de la grabación de audio, ya que podemos sacar algunas conclusiones respecto al interés que despierta una obra musical en el público, y cómo varía según el formato empleado. Pero Sinoidal no está aquí para hacer estadística, más bien, como decíamos anteriormente, para proponer reflexiones.

Ana: Después de haber trabajado el formato vídeo, sobre todo orientado a la promoción de nuestro anterior CD, nos pareció sumamente interesante la idea de ir más allá generando un proyecto en el que la pieza de vídeo fuera el objeto artístico en sí mismo. Esto se corresponde con el afán creativo de nuestro grupo, y en este caso hemos compartido nuestro trabajo sonoro con el realizador malagueño Curro Granados, proponiéndole una reinterpretación visual a partir de nuestra versión de Ondate.

Elisa: Además, y de forma subyacente, la diversidad de formatos implica directamente llegar a diferentes públicos, y eso es algo que también hemos valorado positivamente.

Sul Ponticello: Nuestra compañera y filósofa Marina Hervás comentaba, en las notas de vuestro anterior disco, De la copia al original, el juego que planteabais poniendo en diálogo la idea de una linealidad histórica (a partir de la palabra original) con la idea de copia, como búsqueda de una riqueza oculta (“La copia es explorar esa riqueza que hay que juntar en el original en cada caso. Es decir, encontrar lo que no fue, lo descartado, lo que permanece oculto. Crear un nuevo comienzo. La copia es, en este sentido, un original”). En Ondate, Olga Neuwirth parece partir de una configuración tradicional del cuarteto –soprano, alto, tenor y barítono- para buscar otras combinaciones, quizá también estableciendo una linealidad histórica (o no…). ¿Cómo percibís esta indagación, y sobre todo, cómo la habéis abordado?

José Miguel: Sí, las palabras de Marina Hervás son muy acertadas a la hora de definir lo que estábamos trabajando en aquel proyecto, pero pienso que es a la compositora a quien corresponde responder, ya que ésta es una conclusión que no se evidencia con claridad a partir de la partitura.

Fernando: La instrumentación de esta obra es sumamente interesante y particular. No es muy abundante el número de obras para cuarteto de saxofones en el que suceda este hecho. De hecho solemos encontrar fórmulas que se repiten, como la de 2 tenores y 2 barítonos (Buess y Gubler), 4 sopranos (Havel, Bord, Tanada, Lauzurica), pero el formato empleado por Neuwirth, sigue siendo único tras veinte años. Y es que, considero que la preocupación de la compositora no es en absoluto la instrumentación, sino que ésta es un medio a disposición de las necesidades discursivas de la pieza.

Elisa: El hecho de no limitar la instrumentación a la configuración tradicional del cuarteto de saxofones puede tener varios significados. Por una parte existe el riesgo de que la difusión de la obra se puede ver reducida, ya que muchos grupos podrían no incluirla en sus programas por la incomodidad que supone el despliegue instrumental requerido (8 saxofones). Así que cuando un compositor toma la decisión de ir adelante,  rechazando este handicap, demuestra un compromiso con la propuesta francamente a destacar positivamente.

Ana: Otro significado podría ser que Neuwirth entiende el saxofón como lo que es realmente, una familia. Esto parece evidente, pero todavía no creo que sea una idea  del todo asimilada ni por intérpretes ni por compositores. Realmente si hay determinados detalles que dotan al saxofón de identidad, uno de ellos es éste, la eficacia con la que algunos saxofonistas pueden mutar de un miembro a otro de la familia.

Sul Ponticello: El vídeo sobre Ondate es una propuesta claramente multidisciplinar. ¿Cómo observáis este aspecto en la trayectoria de Sinoidal Ensemble?

José Miguel: Hoy lo multidisciplinar es afortunadamente inevitable ya que nos ofrece una infinidad de enfoques a la hora de proponer ideas. Nuestros espectáculos giran en torno a un concepto sobre el que se construye el programa, no al contrario. La búsqueda, descubrimiento y posterior investigación de piezas de muy alta calidad musical aporta un elemento motivador y enriquecedor transformando, a mi parecer, al intérprete en creador, diseñando un acto único en el que se muestran tus propias señas de identidad.

Elisa: Pues es una cuestión que nos interesa bastante y que suele ser recurrente en nuestros proyectos. Y es que hay que señalar que nuestros planteamientos están muy trabajados a nivel conceptual, y es ahí donde se da la multidisciplinariedad, en que el germen del proyecto surge de una simbiosis de ideas que provienen de diferentes áreas, algunas extramusicales.

Sul Ponticello: Y habéis tenido ya varias experiencias en este sentido…

Ana: Sí, por citar algunos ejemplos, “¡No me basta el pasado!” (con obras de Alberto Bernal, Victoria Cheah, Hachè Costa, Helga Arias, Georges Aperghis y Alex Buess) nace de un verso de Gloria Fuertes y es un programa que medita sobre la vinculación de las ideas de evolución y tiempo. De una forma similar, “El mito del espíritu libre” (con obras de Alberto Bernal, John Cage, Rafael Liñán, Marc Mellits, José López-Montes y Henri Pousseur) es una propuesta inspirada en la exposición “Utopías Modernas”, que albergó el Centre Pompidou Málaga entre 2017 y 2020, y en el que cada una de las músicas propuestas dialoga y se confronta con las seis salas temáticas que dieron cuerpo a dicha muestra.

Sul Ponticello: Es muy interesante cómo se va transformando  la forma de distribuir y presentar la música actualmente. Nos llama la atención el formato de este lanzamiento, que lejos de requerir un conjunto de obras (con la necesidad de dar coherencia que ello implica), se centra en una sólo, permitiendo una profundización quizá mayor. ¿Percibís esto así? ¿Creéis que el actual marco de distribución online y su difusión en redes sociales contribuye a una mayor y mejor difusión de la música actual?

Ana: Como hablábamos antes, el proyecto consiste únicamente en una obra. Esto no significa que pretendamos evitar el esfuerzo que implica dar coherencia a un conjunto de piezas, como hacemos en la mayoría de propuestas. De hecho en este caso el enfoque es completamente diferente por no establecer un diálogo entre distintos compositores y/o piezas. La focalización directa en Ondate permite justamente una mayor profundización, no solo en la obra misma, sino también en los conceptos que se derivan de la propuesta: una obra única, el vídeo, lo multidisciplinar, la ubicación temporal de la obra (en cuanto a que han pasado veinte años desde su composición), etc.

Elisa: El hecho de contar con un proyecto de duración relativamente corta propicia, efectivamente, la profundización en el mismo. Hoy en día, parar a escuchar o contemplar durante 60 o 70 minutos continuos, como un disco de formato tradicional, se ha convertido en una actividad inusual.

Fernando: Distribución y difusión son términos directamente relacionados con la industria musical. Y en este sentido, las nuevas tecnologías han aportado una serie de herramientas muy positivas que han favorecido sobre todo la auto-producción. En cualquier caso, la experiencia nos dice que para crear y difundir un producto de alta calidad, necesitas seguir recurriendo a profesionales cualificados, tal y como ha sido siempre. Pero lo cierto es que la ayuda de las redes sociales y la tecnología nos permite llegar mucho más fácilmente a un amplio abanico de público de una forma más asequible económicamente.

Sul Ponticello: La crisis sanitaria ha afectado terriblemente a la cultura y a todo lo que tiene que ver con conciertos. ¿Cómo estáis viviendo esta situación? Y sobre todo, ¿tenéis un horizonte de compromisos definido o la incertidumbre no os permite trazar planes?

Elisa: Es una situación frustrante para todo el colectivo de trabajadores de la industria artística y del espectáculo. Desde luego, solo queda esperar que las próximas fechas de conciertos no caigan. Aún así, es un punto de inflexión obligado para todos los artistas. Hemos de trazar nuevos caminos, más rápidamente de lo que estábamos acostumbrados, pero no nos queda otra. Hay que explorar otras opciones que te permitan trabajar desde espacios sin público presencial. Todo un cambio de paradigma, pero no solamente para los artistas sino para todo el sector.

José Miguel: A partir de la situación de lamentable catástrofe que ha sufrido el mundo de los conciertos, solo cabe preguntarnos si antes de la pandemia nuestro estado era ya de incertidumbre, y la verdad es que siempre lo ha sido. La escasez de circuitos de música contemporánea en España, y la dificultad de acceder a ellos, es algo que ya pasaba antes de la crisis sanitaria. Así que seguimos centrados en generar nuestra propia actividad concertística en Málaga, lo cual no está exento de dificultades. A la vez, planeamos proyectos más allá del formato tradicional del concierto, como es precisamente Ondate.

Sul Ponticello: Málaga es actualmente una ciudad con una infraestructura cultural, al menos en museos, realmente muy potente. ¿Pensáis que esto puede trasladarse a la música? ¿No pensáis que sería necesario un festival de música actual que se corresponda con la cantidad y calidad de sus centros de arte? La presencia de un público interesado en el arte contemporáneo podría permitir establecer el necesario feedback…

José Miguel: Sí, la cantidad y calidad de museos es excepcional, sin duda. Pero lamentablemente no podemos decir lo mismo en el ámbito musical. La percepción es que desde las instituciones públicas y la iniciativa privada, la música no tiene el mismo impulso que otras artes.

Málaga disfrutó de 19 ediciones de un ciclo de música contemporánea, organizado por la Orquesta Filarmónica de Málaga y que desapareció en 2013, además de la actividad continuada de la ACIM (Asociación de Compositores e intérpretes Malagueños), que suele realizar varios eventos anuales para el estreno de obras de sus socios. Por lo tanto, actualmente se manifiesta que la música contemporánea apenas existe en Málaga.

Ana: La relación entre los centros de arte contemporáneo y el interés por la música actual no se corresponde tanto como nos gustaría. Pienso que la mayoría de público interesado en música contemporánea también lo está por el arte contemporáneo en general, pero no al contrario. Aunque hay que decir que todo empieza por una gestión inteligente que hasta ahora no hemos detectado, puesto que estamos seguros que existe público que demanda algo más allá de las «sesiones DJ». Es evidente que un festival de música contemporánea sería un gran avance para Málaga, no solo por la coherencia respecto a su infraestructura cultural, sino porque incorporaría a la ciudad en el mapa de las vanguardias artísticas.

Sul Ponticello: En este mismo sentido, ¿cómo se relaciona Sinoidal Ensemble con la ciudad?

Ana: Dadas las circunstancias a las que nos hemos referido, decidimos crear y ofrecer en Málaga el «Ciclo Música Inédita», que hasta ahora se ha desarrollado en el CAC Málaga (Centro de Arte Contemporáneo de Málaga) y en el Museum Jorge Rando, a los cuales estamos muy agradecidos por su implicación. Esta iniciativa cumple con varias misiones; por una parte nutrir al público con propuestas musicales novedosas y por otra, realizarnos como intérpretes. Ciertamente, el hecho de que no exista ningún grupo estable en Málaga que realice música contemporánea te deja un amplio margen de libertad a la hora de crear y proponer proyectos de esta índole. Hemos percibido que desde que comenzamos con el ciclo existe un  crescendo en interés y cantidad de público. Este hecho revela que efectivamente hay una necesidad, por lo menos por parte de cierto sector de la sociedad, de disfrutar de experiencias diferentes, en este caso por medio de la música. Compartimos y reivindicamos, al igual que nuestro público, el desarrollo de espacios, de actividades que atiendan a las minorías. Espacios donde se invite a la reflexión y al conocimiento, para fomentar un criterio propio.

Fernando: También hay que señalar la actividad Atelier Sinoidal, que ha pasado por diferentes espacios de la ciudad, como el MIMMA (Museo Intercativo de la Música), un par de conservatorios y la escuela de música Hayarte. Ésta es una actividad pedagógica en la que tratamos de acercar el arte contemporáneo a la juventud principalmente, aunque está abierta a todas las edades.

Sul Ponticello: Sinoidal Ensemble ha estrenado obras de José López Montes, Rafael Liñán, Enric Riu, Pedro Linde, Diana Pérez Custodio, Pedro Barrientos… La interacción intérprete-compositor se ha normalizado desde hace ya bastante tiempo, enriqueciendo el resultado. ¿Cómo consideráis la interpretación de música nueva, y concretamente, la escrita para vosotros? Entendemos que la colaboración estrecha con el autor comporta aspectos muy diferentes al hecho de abordar una partitura ya totalmente cerrada…

José Miguel: Es muy excitante estrenar una obra. Y así se lo trasmitimos al público, para que también se sienta partícipe de la emoción de la primera audición pública de una pieza musical. Cada obra y cada autor es una experiencia particular, ya que cada uno suele tener su propia forma de trabajar. Uno de los aspectos que más valoramos los intérpretes que solemos hacer música contemporánea es la posibilidad de tener un contacto directo con el compositor.

Elisa: Todavía no hemos hecho numerosos estrenos como cuarteto, a pesar de que individualmente cada uno tenemos una dilatada experiencia en este campo. Pero estamos muy satisfechos con la interacción que hemos tenido con los compositores que hemos trabajado, que son algunos más de los que se mencionan en la pregunta. Todos han tenido muy buena disposición a trabajar con nosotros y han depositado toda su confianza a la hora de ofrecernos el estreno de sus obras. Además, el hecho de que algunos de ellos sean amigos y por lo tanto haber colaborado en múltiples ocasiones, facilita mucho el trabajo. Ya se sabe que cuanto mejor conoces a un compositor, mejor entiendes lo que trata de trasmitir con su música, con el beneficio que esto conlleva.

Sul Ponticello: Finalmente, nos gustaría saber qué proyectos tenéis en mente para el futuro, más o menos cercano (si la pandemia os lo permite).

José Miguel: A corto plazo, en 2021, seguiremos ofreciendo conciertos de «De la copia al original», que nos permite llegar a un público más amplio y de esta manera generar recursos que invertimos en nuevos proyectos. También estamos muy ilusionados con que el Ciclo Música Inédita pueda tener continuidad, para seguir realizando encargos a la vez que rescatando música del olvido.

Ana: Por otro lado, estamos pendientes de estrenar dos espectáculos que la falta de financiación tiene bloqueados, a la vez que seguimos trabajando en los nuevos formatos a los que la pandemia nos ha confinado.

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