El Ensemble italiano Azione_Improvvisa recientemente produjo un disco muy original llamado SEEDS (semillas). Reúne 5 composiciones encargadas por ellos mismos a diversas compositoras y compositores de varias generaciones y nacionalidades, como son la mallorquina Lula Romero, la iraní afincada en Alemania Farzia Fallah y los italianos Zeno Baldi, Daniela Fantechi y Marco Momi.

Joan Gómez Alemany
7 marzo 2024
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En las mismas notas de programa se nos explica el propósito de este CD, citémoslas para tener una visión de conjunto antes de analizar cada pista: «El concepto de semilla marca el comienzo de este proyecto, en el que compositores e intérpretes se involucran con lo que significa una semilla para ellos. Podría concebirse como un núcleo que almacene y preserve información histórica a partir del cual algo nuevo pueda crecer y surgir en diferentes contextos. O como punto de partida para procesos de transformación en los que el sonido se expande y el entorno auditivo evoluciona. Lo cierto es que las semillas de la creatividad germinan y se multiplican».

La primera pista del disco es LICHEMI (2021) (en castellano líquenes) de Zeno Baldi, compositor de nueva generación de quien ya hemos escuchado algunas de sus obras en grabaciones de internet. En las notas del disco escribe que «los líquenes son la fusión simbiótica de hongos y algas. Son fenómenos emergentes, mucho más que la suma de sus partes: redes estabilizadas de relaciones. La pieza busca investigar las interacciones entre instrumentos acústicos y electrónicos a través de una red de conexiones de audio y midi, en el intento de crear una suerte de hiperinstrumentos». Con este breve texto ya nos aproximamos a la poética de esta y otras obra suyas donde tiende a trabajar materiales muy concentrados. Éstos evolucionan de manera orgánica pero a su vez también de manera geométrica, dado que la repetición del material y su sutil transformación son un elemento de construcción fundamental en el trabajo de Baldi. Por ello se puede caracterizar su música al estilo minimalista, pero trabajando sonidos más bien indeterminados (una afinación no tan precisa como las notas ordinarias), que emparentan su música rápidamente con los patrones de la percusión que bien podrían asemejarse algunas músicas que hacen los pigmeos africanos, que influenció (por ejemplo) algunos Estudios en Ligeti. Compositor del que parece tener cierta influencia la música de Zeno Baldi. Pero él es un compositor actual y como bien apuntan sus notas, explora una relación muy estrecha entre lo acústico y lo electrónica, por medio de diversas tecnologías y tímbricas muy contemporáneas, ajenas a la época del minimalismo (ya sea de Reich, Riley, Glass, Ligeti, etc.) e incluso del actual postminimalismo (Luther Adams, Michael Gordon, David Lang, etc.). A diferencia de estos últimos que muchas veces no realizan una investigación sonora profunda y se quedan en una evolución superficial (e incluso comercial) del viejo minimalismo; Zeno Baldi, produce una música que como podemos escuchar en LICHEMI, sin ser encasillada injustamente en una categoría exclusivista (como puede ser la del minimalismo), va más allá y nos hace escuchar cómo poéticas o técnicas del pasado pueden evolucionar para seguir creciendo en su radicalidad. Baldi, en su obra además explora la idea del hiperinstrumento o metainstrumento y la fusión de la electrónica y lo acústico, que en nuestra realidad digital hoy es uno de los grandes temas más contemporáneos e interesantes. En referencia a esto, para la mayoría de las tendencias postminimalistas este tema es demasiado avanzado y por ello no la han abordado dignamente. Se demuestran así sus marcadas señas de conservadurismo musical, contrarias a las nuevas generaciones más arriesgadas y vanguardistas, que bien ejemplifica Zeno Baldi.

La siguiente pista del disco está escrita por Daniela Fantechi y se titula Late Summer Sowing, que podríamos traducir por "Siembra de finales de verano". Como escribe la compositora en las notas del CD: «Late Summer Sowing está inspirada en un paisaje veraniego. En los campos, algunas semillas de grano han sido arrojadas, podrían reposar profundamente o germinar, en la luz borrosa del atardecer». Encontramos otra vez la idea de las semillas con su configuración de puntos pequeños y geométricos, pero a diferencia de la anterior composición, Fantechi enfatiza la contraposición entre sonidos tendidos como bloques con otros percusivos y repetitivos. Este paisaje veraniego que inspira a la compositora, con su cielo poblado de grandes nubes, podría recordar en la pieza los sonidos estirados que funcionan como acordes espectrales y en donde destaca la tímbrica del acordeón. Frente a estas grandes líneas, otras sonoridades suenan muy breve y de manera percusiva, recreando esa imagen del sembrado continuo y a lo largo del tiempo, que además en Italia tiene casos bellísimos.

Fantechi empieza la obra con un gesto percusivo en el fuelle del acordeón que hace sonar sus ranuras. Éste primer gesto, similar a la pronunciación continua del fonema rrrrr, recuerda el lanzamiento de las semillas en campo. De aquí podemos deducir la construcción de la obra, que de manera algo dramática va oponiendo la línea contra los puntos. Pero desde el primer sonido ambos están estrechamente unidos, ya que al rascar en el fuelle rápidamente, cada percusión individual se sucede de manera muy rápida resultando un sonido continuo. Sucesivamente a este sonido aparece un complejo acorde que podría recordar algo la estética del espectralismo, pero obviamente actualizada. Los instrumentos del ensemble, casi siempre fusionan sus timbres (la electrónica ayuda a esto) y por tanto no es fácil distinguir las fuentes precisas de estas masas sonoras. Pero hacia el final de la pieza, como indican las notas escritas por Fantechi aparece un timbre muy reconocible, el de la tiorba. Un instrumento renacentista que destaca enormemente en el contexto más bien electrónico de la pieza. Resulta así una bonita metáfora de la contraposición entre tiempos históricos e instrumentaciones. Algo que Fantechi también podría estar señalando al inspirar su pieza en un tema algo bucólico, de carácter arcaico, como es un paisaje sembrado y que recuerda la cultura de la antigua Roma. Concluyendo, la compositora en esta bella y poética pieza contrapone materiales e ideas entre sí, pero que a su vez se unen en un todo, enfatizando la idea de que lo arcaico y moderno, como lo acústico y lo electrónico, más que ser realidades irreconciliables y totalmente separadas, son puntos de vista relativos en estrecha interconexión.

Claudia Mazza

Azione_Improvvisa Ensemble

La tercera pista del CD, está escrita por Marco Momi, de quien ya conocíamos su música cuando la escuchamos en directo en impuls Festival interpretada por Nikel Ensemble que tocó una obra encargada por ellos, y posteriormente la escuchamos otra vez en el estreno que realizó Trio Accanto en el Festival de Darmstadt. Momi, más mayor que los dos compositores anteriores, es una de las voces más destacadas de la música actual italiana. Su excelente composición titulada de manera musical, Semi alle bestiole salve, tiene una interesante historia. Nos cuenta el compositor en sus propias palabras que, «es una pieza escrita siguiendo un doble impulso de amistad. Por un lado, el desafío que supone trabajar con los músicos de Azione_Improvvisa Ensemble, por otro, la coincidencia de un regalo de Salvatore Sciarrino». Como explica más adelante en las notas del CD, la composición pretende ser un «conjunto de microescenas, donde es posible escuchar a cachorros y pequeñas bestias jugando y peleando. No pretende ser un catálogo, no hay un tono épico en la narración, sino un simple espectáculo de pequeñas criaturas híbridas descubriendo el mundo». Es muy característico de su música el trabajar con largos tonos tendidos casi puros o senoidales. De esta manera, se consigue un resultado muy cristalino que a veces rompe su armonicidad con batimentos, distorsiones o sonidos complejos. Además, la idea de un metainstrumento (una idea muy presente en este CD) se consigue inmediatamente, ya que los instrumentos y sus tímbricas individuales son supeditadas y recontextualizadas a una estructura muy unificada que busca ese sonido puro que se comentaba anteriormente. Por ello en la obra resulta difícil distinguir un instrumento de otro, pudiendo escuchar destellos del acordeón y de la guitarra. Pero todo está enmarcado en una gran sonoridad electrónica que enfatiza la rigurosa construcción geométrica (como la de un prisma), siendo esto también una característica muy personal de Momi. En expresión suya, la pieza crea «un jardín sonoro electrónico» inspirado en los bestiarios medievales. Libros que reunían tanto relatos como ilustraciones y descripciones de las bestias y animales catalogadas. Desde una temática parecida, aunque muy diferente a la obra de Momi, existe una famosa pieza (de poca calidad) y bastante caricaturesca, como es El carnaval de los animales de Camille Saint-Saëns. Sin duda mucho más cerca de Momi está Sciarrino, también muy interesado en estos temas medievales como bien demuestran dos títulos suyos como son Codex purpureus y Medioevo presente. La idea del bestiario también ha sido trabajado por otro destacado compositor italiano como es Mauro Lanza en su pieza Systema Naturæ. Por otro lado y también muy influenciado por Sciarrino, está el español José María Sánchez-Verdú que ha compuesto alguna obra suya conectadas con el catálogo de animales como es su Libro de unicornios. No resulta nada fácil describir en pocas palabras la obra de Momi o destacar algunos detalles, más allá de lo dicho de manera muy general sobre su manera de componer. Como él apunta, no hay nada épico en el sentido de que no escucharemos ni ladridos, ni pinturas musicales, ni otro tipo de efectos que podrían crear una metáfora explícita de la bestia caracterizada (al estilo Saint-Saëns). Más bien y tal y como hemos hecho ahora nosotros, la música versa sobre el tema de manera general, como una abstracta metáfora, que tan bien recoge la idea de la semilla que este CD quiere explorar.

Seguimos con la penúltima pieza del disco, realizada por la compositora iraní afincada en Alemania Farzia Fallah. Esta unión de culturas la señalamos porque en la pieza tiene un papel relevante. El lector ya puede darse cuenta de la gran variedad de este trabajo discográfico que reúne estéticas muy diversas entre sí con una instrumentación de cámara que por su gran versatilidad y originalidad, en ningún momento hace sonar a "estética de ensemble". Es decir, instrumentaciones muy frecuentes (como la tan imitada del Pierrot Lunaire) que al ser tan utilizadas acaban sonando algo cliché. Como bien sabe Azione_Improvvisa, esto se puede evitar al subvertir la instrumentación habitual y apostar por la electrónica y las nuevas tecnologías que bien utilizadas (lo que no siempre ocurre), pueden desplegar un potencial enorme. Hemos de tener en cuenta que Azione_Improvvisa no es un gran ensemble, sino un grupo bastante reducido, formado por Andrea Antonel (tiorba), Margherita Berlanda (acordeón), Pietro Paolo Dinapoli (guitarra eléctrica) y Daniela Fantechi (electrónica). No obstante, cualquiera que escuche el CD sin esta información, podría pensar que está se encuentra ante un gran ensemble.  La clave está en su excelente y original utilización de los timbres.

Blue, Blue, Boundless Blue es la composición de Farzia Fallah que con su título (y algo de su música) parece recordarnos el "blues" y su voz melancólica acompañada por un banjo. Pero también podría tener algunas conexiones con Vagabonde Blu de Sciarrino, que su vagabundeo tanto recuerda el Boundless (sin límites) de Fallah. Esta obra, en algunos aspectos es más tradicional que las otras del disco, ya que recuerda la sonoridad original de los instrumentos, especialmente de la tiorba que cita fragmentos del Preludio en La menor de Robert de Visée (c. 1655-1732/1733). También este instrumento y algunas lejanas sonoridades podrían recordar el laúd árabe u otros instrumentos tradicionales de Irán. He ahí lo que se comentaba al inicio entre la interculturalidad que se establece entre músicas de diversas nacionalidades. A su vez, podemos bien constatar lo que podríamos llamar una "inter-temporalidad", al establecer conexiones entre la música de hoy (la de Farzia Fallah), la música tradicional de su país de origen y el barroco de Robert de Visée. En las notas del CD Fallah nos cuenta que «Blue, Blue, Boundless Blue para tiorba, guitarra eléctrica, acordeón y electrónica fue escrita en Venecia. Rodeada de agua, la ciudad era para mí como un No-Lugar, donde chocan diferentes tiempos. Y la pieza fue como un viaje en el tiempo, un encuentro con la tiorba y con la música antigua». Leyendo esta frase (aunque no tanto escuchando la pieza) es imposible no recordar a Luigi Nono, quien exploró profundamente la idea de las islas (teniendo en mente Venecia) en su magna obra Prometeo. Mientras en las anteriores composiciones del disco (y en la siguiente) el énfasis instrumental recae sobre todo en el meta-instrumento o en las sonoridades de la electrónica, en Blue, Blue, Boundless Blue se enfatizan los timbres individuales de cada instrumento, especialmente la tiorba. Ello se debe al protagonismo que tiene en la obra de   Robert de Visée, que fue un importante ejecutante de los instrumentos de cuerda pulsada, siendo laudista, tiorbista, guitarrista y violagambista en la corte de Luis XIV. En resumen y como conclusión, la pieza de Fallah a veces tiene un claro eje tonal/modal como eje principal. Éste como un barco va circulando en medio de islas en donde se pueden escuchar los sonidos de viento (por ejemplo del acordeón y la electrónica) y otras sonoridades, que musicalizan un paisaje veneciano al estilo de una actualizada pintura de Canaletto.

La última composición del disco y que propone otra aproximación al concepto de semilla es Morphogenesis de Lula Romero. Como ya indica su título, la idea que subyace y su construcción enfatizan mucho el aspecto formal de la pieza. Esto enriquece las múltiples aproximaciones que ha tenido la idea de semilla a lo largo de este muy interesante trabajo discográfico. La primera obra explora una aproximación orgánica y natural de la semilla en conexión con el liquen. La segunda y la cuarta desarrollan la idea del paisaje y la diseminación de la semilla, sea en un campo durante el verano o en la "isla veneciana". La tercera pista desarrolla la recopilación de múltiples unidades puestas en relación en un bestiario, que puede ser una metáfora de las diversas "semillas animales". Por último, la obra de Lula Romero se parece a la primera del disco, pero enfatizando aún más el aspecto formal, eliminando toda figuración poética (como el liquen), para centrarse de manera más abstracta en el proceso morfológico. Como bien escribe la compositora: «Morphogenesis es una exploración de un material frágil en sus diversas manifestaciones. La pieza no consiste en un viaje de A a B, sino en una situación en constante cambio. Es un caleidoscopio sonoro en incesante transformación. Los materiales sonoros y sus diversas repeticiones están relacionados entre sí en una red de similitudes más que en una relación de causa, consecuencia, oposición o yuxtaposición». Leyendo estas líneas queda muy claro la intención de la compositora. Al escuchar la pieza podemos entender que Lula Romero realiza esta exploración con una paleta amplia de sonidos. Generalmente gusta de utilizar sonoridades ruidistas al estilo scratch, por ejemplo golpeando las cuerdas de la guitarra en el pick-up, realizando rasgueados muy agudos en esta zona o frotando las manos sobre las cuerdas. Todo ello construye un nervioso y frágil paisaje que se mueve a gran velocidad. Como un campo diseminado de semillas vibrando, la música va transcurriendo en un flujo constante. Pero no pensemos que la pieza solo utiliza este tipo de materiales sonoros. Uno nuevo que aparece ya avanzada la composición, son bellos harmónicos de la guitarra que como campanas puntean el rápido hormigueo de la música. El acordeón también puede escucharse abriendo y cerrando rápidamente su fuelle para emitir sonidos de aire que se mezclan muy bien con la sonoridad de la guitarra. El trabajo de Lula, aún explorando la hibridación de los diversos timbres en un continuo proceso, enfatiza bastante la particularidad de cada instrumento. La textura es nerviosa y ruidista, pero bastante transparente, pudiendo localizar la fuente concreta de cada sonoridad. Además, la electrónica tiene un papel modesto y ayuda a clarificar la sonoridad sin crear una textura ambigua y confusa. Finalizando, la compositora desde una visión muy analística trabaja los instrumentos para construir una marea de múltiples sonoridades, que como nos dice Lula Romero, no devienen «una narrativa que el oyente deba seguir, sino que exigen una escucha activa y abierta a su morfología en constante cambio».

Hay que resaltar la gran calidad de la grabaciones, realizadas en RecPulsing Studio (Milano) por Pasquale Corrado y también registradas, mezcladas y masterizadas por Diego Pugliese. Agradecer por último a Pietro Paolo Dinapoli el enviarme el CD para reseñarlo.

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