En esta ocasión, Diana Pérez Custodio nos habla, en su sección, de una obra escénica multidisciplinar donde, según la autora, se pretende "que cualquier persona, sin necesariamente poseer formación académica específica, pudiera vivir una intensa experiencia musical y escénica."

Diana Pérez Custodio
16 julio 2024
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Era abril de 2015 y en esta misma revista yo publicaba un artículo en el que hablaba de mi serie de obras para ser humano y de aquella con la que empecé todo hace ya más de una década, concretamente en verano de 2013: Dibújame tu vida[1]. Años más tarde, en septiembre de 2022, escribía también aquí un artículo sobre otra pieza de la misma serie, Trop de femmes?[2], igualmente concebida para que cualquier persona, sin necesariamente poseer formación académica específica, pudiera vivir una intensa experiencia musical y escénica. Ambas son propuestas de duración breve.

Hoy escribiré sobre mi obra para ser humano más extensa: 5 estados extremos, en este caso para 1, 2 o 3 seres humanos y cinta, terminada de componer y estrenada en 2023[3] pero gestada lentamente desde 2012. Esta pieza está dedicada al artista multidisciplinar Álvaro Ledesma[4], con el que me une una amistad tan inevitable como privilegiada. Nuestra confluencia de sensibilidades cristalizó en 2011 en un pequeño trozo de videoarte que bautizamos como La cordura sensible[5]. Y poco después de esta experiencia decidí concebir un espectáculo de gran formato en el que Álvaro pudiese expresarse de la forma que estimase oportuna sobre una base de música mía pregrabada, pero explorando los límites menos cuerdos y sensibles de su mundo interior; la condición es que yo habría puesto en mi música el resultado de haber previamente explorado los míos propios.

Una cita de María Zambrano encabeza la partitura a modo de declaración de intenciones:

 La Música viene del abismo de la matemática.
Las entrañas desplegadas dan la Música. Producen la Música al desplegarse.
Es revelación del infierno, de los infiernos de la temporalidad que son las entrañas.

La estructura a seguir estuvo muy clara desde el principio: cinco secciones de 9 minutos exactos cada una en las que había que llegar al extremo de la emoción propuesta y mantenerlo, separadas por cuatro túneles sonoros de 4 minutos exactos cada uno que habían de servir de salida del estado anterior y de preparación para entrar en el siguiente. Y tanto los estados como los túneles tenían que estar claramente marcados en el espacio escénico, pues quien interpretase esta pieza en vivo debía desplazarse física, y no sólo metafóricamente. De hecho, en la partitura los estados se mencionan como “estaciones”, en clara alusión al ritual del via crucis sobre el que tantas otras veces he trabajado. Las cinco estaciones por orden son: Pánico, Quietud, Tristeza, Deseo y Alegría. Cada una de ellas se puede interpretar de forma independiente. De hecho la primera de todas, Pánico, se estrenó en 2014[6].

Como ocurre con las demás piezas de la serie, se trata de un recorrido autorreferencial. Cada performer debe realizar un trabajo previo y profundo de introspección; la propuesta consiste en explorar sus propias vivencias, sensaciones y reacciones al sumergirse plenamente en cada uno de los cinco estados. Si la pieza se interpreta por más de un ser humano a la vez, no habrá ninguna comunicación previa entre ellos acerca de la obra, ni ensayos conjuntos antes de la puesta a público. Sobre la música pregrabada, cada cual desplegará en escena la actividad artística (no necesariamente musical) que elija como más adecuada para expresar su propia versión de cada estado-estación. Se trata de crear una capa artística escénica completamente libre que se superpondrá a los 9 minutos de música pregrabada, con la única condición de que dicha capa exprese lo que para él o ella sea la vivencia extrema del estado propuesto en cada caso. Esta versión personal puede cambiar o no entre una interpretación y otra de la misma obra. Se proporciona en la partitura un mapa que subdivide el espacio escénico, así como tres itinerarios diseñados para que los diferentes intérpretes no se entorpezcan mutuamente.

El resultado de cada exposición al público de 5 estados extremos es una apuesta de alto voltaje. Nadie sabe qué va a suceder ni cómo hasta que sucede… como en la vida misma. Y como en la vida misma, cada cosa que sucede nos transforma.

Notas

  1. ^ https://3epoca.sulponticello.com/obras-para-ser-humano-dibujame-tu-vida/
  2. ^ https://sulponticello.com/iii-epoca/trop-de-femmes/
  3. ^ Ana Díaz Olaya, Yolanda Matarán y Sofía Vega, performers; Patricia Gea, iluminación. 25 de mayo de 2023 en La Caja Blanca de Málaga. Ciclo Escénicas (y +) de FGUMA. Las fotografías corresponden a este estreno.
  4. ^ https://www.alvaroledesma.com/
  5. ^ https://www.youtube.com/watch?v=oBNk5_Wx308
  6. ^ Ana Sedeño, performer; José Iranzo, visuales. 22 de abril de 2014 en la Sala Falla del Conservatorio Superior de Música de Málaga. XIV Ciclo de Música Contemporánea. https://www.youtube.com/watch?v=7qeyvvZu6cM

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