Reseña de los actos celebrados los días 24 y 25 de mayo en el Festival RESIS en el marco del Centenario Luigi Nono.

Joan Gómez Alemany
1 junio 2024
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Introducción al Festival RESIS y la reivindicación de Luigi Nono

El Festival RESIS de A Coruña dirigido por el compositor Hugo Gómez-Chao celebra este año su VII edición, en coincidencia con el centenario del compositor Luigi Nono (1924-1990). Quien escribe estas líneas acudió por invitación del Festival los días 24 y 25 de mayo donde se celebraron dos actos muy especiales que reunieron un numeroso público. El día 24 se proyectó en el edificio Domus la película I film di Famiglia dirigida por Serena Nono (hija del compositor Luigi Nono junto a Silvia Nono). Mientras que el 25 de mayo se realizó un concierto histórico donde se estrenó en España la obra de Luigi Nono Guai ai gelidi mostri como obra final. Precediendo a esta pieza también se escucharon Fury II de Rebeca Saunders, Versa est in Luctum de Alberto Posadas y el Duo seraphim (procedente del Vespro della beata Vergine) de Claudio Monteverdi. Como rápidamente se puede ver dos actos de suma calidad y originalidad, en una España donde la escasez de propuestas tan interesantes y radicales como estas son (desgraciadamente) la absoluta norma...

Se ha de reivindicar que el Festival RESIS en la periferia respecto del centro hispánico y sus ciudades más pobladas (Madrid, Barcelona y Valencia), sea en este momento el único Festival o ciclo de conciertos que ha reivindicado a Luigi Nono como compositor principal de su programación. Aún queda medio año por delante, pero a diferencia del 2023 cuando se celebraba el centenario de Ligeti, que sí fue celebrado por muchos festivales y programaciones de auditorios, podemos predecir (y desgraciadamente acertaremos) que esto no ocurrirá con Luigi Nono. No porque este compositor sea menos interesante o de peor calidad que el anterior, algo que para nosotros (y muchos) es todo lo contrario, sino simplemente porque Nono es un compositor íntegro con un mensaje social y político muy fuerte, y en las supuestas "apolíticas" instituciones donde eufemísticamente se reivindica una "cultura blanca", esto no suele gustar, porque prefieren programar inofensivas obras de arte (donde Ligeti podría entrar) a despertar conciencias. Así nos lo "enseña" el ex-torero Vicente Barrera y actual consejero de Cultura de la Generalidad Valenciana: «Queremos una cultura blanca, que no sea un arma de colonización de conciencias»[1].

Xurxo Gómez-Chao

Material discográfico y partituras de Luigi Nono en la Fundación Luis Seoane.

Curiosamente es otra vez Galicia donde se celebró un momento clave en la reivindicación de Luigi Nono en España, concretamente en el Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela. El crítico Paco Yáñez (tal y como nos contó) ha sido uno de los pocos asistentes presentes en ambos homenajes a Nono, tanto en el CGAC (1996) como en RESIS (2024). Por eso, que nos explique él mismo sobre esto:

"La inauguración de RESIS, el pasado 3 de mayo, se acompañó de la apertura de la exposición Y su sangre ya viene cantando en la Fundación Luis Seoane de La Coruña, una muestra en la que, hasta el próximo 3 de septiembre, Luigi Nono dialoga con Federico García Lorca y Antoni Tàpies por medio de partituras, fotografías, poemas, dibujos, cuadros y diversos materiales de archivo procedentes de la Fondazione Archivio Luigi Nono, el Centro Federico García Lorca, la Fundación Federico García Lorca, el Archivio Storico Ricordi y el Centro Galego de Arte Contemporánea, institución que en 1996 dedicó a Nono el más importante precedente en Galicia de lo que, veintiocho años más tarde, nos ofrece RESIS; entonces, con una serie de conciertos y publicaciones que incluyeron uno de los (únicamente) cuatro libros monográficos sobre Nono publicados en España, el coordinado por Manuel Rodeiro (director artístico de aquellas jornadas) bajo el título Luigi Nono. Caminante ejemplar (CGAC, 1996)[2]."

Estos cuatro libros que se encuentran en las vitrinas de la exposición son muy recomendables y a reivindicar, por eso los citamos en orden cronológico, de José Iges: Luigi Nono (Círculo de Bellas Artes de Madrid, 1988); Manuel Rodeiro: Luigi Nono, caminante ejemplar (Centro Galego de Arte Contemporánea, 1996); Juan José Raposo: Luigi Nono. Epitafios lorquianos. Estudio musicológico y analítico (Hergué, 2009), y el reciente de Susana Jiménez Carmona: Luigi Nono: Por una escucha revuelta (Akal, 2023)[3]. Se ha de destacar también que hay expuestos dos vinilos con música de Nono, hoy en día auténticas rarezas que pertenecen a la colección Manuel del Río.

La película I film di Famiglia dirigida por Serena Nono

El 24 mayo se presentó en RESIS I film di Famiglia[4], una película creada el 2018 por Serena Nono que documenta a la familia Nono entre los años 1959-1974, por medio de películas familiares en super 8 que han sido digitalizadas. La grabación de estas películas familiares como Serena explicó en la presentación del film, fue básicamente realizada por su padre (Gigi para los amigos) y madre (Nuria Schönberg-Nono). Además, como anécdota comentó que las filmaciones casi todas movidas eran de su padre, mientras que las que estaban mejor grabadas, eran las propias de su madre. Serena extrajo una película de unos 70 minutos de un total de unas 9-10 horas.

La película[5] en un formato muy de cine amateur, filma la casa, vida doméstica, viajes, ocio, encuentros con amigos y otras escenas similares que la familia Nono vivió a lo largo de varios años. Pero aunque este planteamiento pueda ser muy habitual y frecuente en este tipo de cine, no fue la de Nono una familia cualquier, y ello le otorga un gran interés a este documento que sin duda transciende lo particular y concreto (es decir, el nombre de la familia y lo micro-histórico), para ser un buen reflejo de aquellos tiempos de agitación política y cultural (lo macro-histórico). Esto provoca que la película sea de interés general, porque nos dice mucho de la época y del mismo lenguaje cinematográfico. Por eso Paco Yáñez al presentar la película citó como caso similar las ya clásicas películas de Jonas Mekas. Añadiremos nosotros Tren de sombras de José Luis Guerín, que por medio del cine amateur de un aficionado al cine que graba a su familia durante los orígenes de este arte, nos revela la magia del naciente cinematógrafo y realiza a su vez un buen retrato de la familia burguesa de inicios del siglo XX.

En I film di Famiglia podemos ver filmada la casa de los Nono en Venecia, el estudio de Arnold Schönberg, las fiestas populares celebradas en la ciudad, la familia Nono en la playa, Nuria y Luigi jugando al ping-pong, imágenes rodadas en los viajes por Moscú, Berlín Este y varios países latinoamericanos en donde las ideas comunistas tuvieron un gran impacto, algo de gran interés para Luigi Nono, militante del Partido Comunista Italiano (PCI) desde 1952 hasta el final de su vida. También vemos en la película diversos personajes muy importantes tanto filmados como en fotografías. Del ámbito musical, vemos a Nono junto a personas destacadas para su biografía como Bruno Maderna, Gian Francesco Malipiero, Pierre Boulez, Karlheinz Stockhausen, etc. Y de otros ámbitos no musicales Nono junto a Jean-Paul Sartre, Edmond Jabès, Yury Lyubimov, etc.

Xurxo Gómez-Chao

Presentando I film di Famiglia de izquierda a derecha Paco Yáñez, Serena Nono y Francisco Jarauta.

La película se desarrolla cronológicamente y tiene como uno de los ejes principales citar las composiciones que estaba realizando Nono durante los años en que transcurre la imagen. Escuchamos música de Luigi Nono sobre todo en la primera mitad del film, para luego ir a músicas de cantautores comprometidos con las luchas sociales. Entre toda esta música también encontramos mucha voz en off del mismo compositor reflexionando sobre su trabajo en italiano y también en castellano, dado que Nono pasó largo tiempo en Latinoamérica y aprendió bastante bien el idioma. Podemos destacar las diversas filmaciones de fiestas realizadas por el PCI y su diario L'Unità, donde además de ver al propio Nono hablando en público como en un discurso político, vemos en afable solidaridad multitud de familias rodeadas de dibujos, pancartas y carteles reivindicando personajes de aquel momento como el Ché Guerva, Fidel Castro, Ho Chi Minh o personajes históricos como Antonio Gramsci, Rosa Luxemburgo, Karl Marx, Friedrich Engels...

Ya hemos nombrado que en la presentación participaron Serena y Paco, pero la tercera persona que lo hizo fue Francisco Jarauta, filósofo e íntimo amigo de Luigi Nono (como nos contaron, estuvo con el compositor hasta en sus penúltimo día) a quien conoció por mediación de su amigo común Massimo Cacciari. Esto fue a finales de los años setenta, por ello Yáñez comentó que fue por muy poco, que él no apareció entre las imágenes rodadas. Mientras que Serena habló durante la presentación en un castellano italianizado, Jarauta en un buen italiano realizó una primera intervención de unos veinte minutos toda en italiano en su bello estilo que mezcla filosofía y literatura, explicando el contexto de los Nono, de cómo veía a Serena cuando era pequeña, e incluso trajo y leyó una carta suya dirigida a él. Este coloquio entre las tres personas se realizó luego de la proyección, durando todo el acto dos horas justas, en una atmósfera muy cálida y familiar por la buena acogida de la película y la ternura creada por el ambiente.

El concierto de Arxis Ensemble. Primera parte (Saunders y Posadas)

Al día siguiente de la proyección tuvo lugar un muy especial concierto en el Paraninfo del Rectorado de la Universidade da Coruña, un precioso espacio donde se puede ver el mar mientras se escucha la música. Este concierto estuvo a cargo del Ensemble Arxis que realizó una brillante interpretación con un nivel muy alto, teniendo en cuenta además que es un ensemble joven con apenas 3 años. Además, esto pudo también escucharse en el caluroso y prolongado aplauso que recibió al final del concierto, donde muchos miembros del público se levantaron emocionados para dar las gracias de la magnífica música que se interpretó allí. El ensemble tuvo como director Bas Wiegers quien ya había dirigido Guai ai gelidi mostri con el Klangforum Wien, ensemble del que estuvo a cargo durante varios años luego de que Beat Furrer dejase la agrupación como director principal. Las dos cantantes que requiere esta obra fueron la joven Elisa de Toffol, quien ha sido alumna de la otra cantante, Noa Frenkel, una veterana en el mundo de Nono ya que había hecho varias veces Guai ai gelidi mostri, como también realizado del mismo compositor el Prometeo.

El concierto estuvo dividido en dos partes introducidas por el director del Festival. Gómez-Chao comentó sobre esta primera parte constituida por Fury II (2009) de Rebeca Saunders y Versa est in Luctum (2002) de Alberto Posadas, que ambas obras trabajaban la corporalidad del sonido con una gran violencia que se deja sentir en el cuerpo del oyente. Pero también matizó que en ellas se respira un gran romanticismo, reivindicando que los dos compositores se encuentran entre lo mejor de la actualidad y que sus obras son dignas de estar en las programaciones habituales de los auditorios, algo que no ocurre.

Curiosamente la primera obra fue estrenada en la Casa de la Música de Oporto, y su director artístico (y en cierta manera responsable de que esta obra exista) António Jorge Pacheco, se encontraba en el público asistente. Fury II con un subtítulo indicativo de Concerto for Solo Double Bass and Ensemble, está formada por un contrabajo de 5 cuerdas como solista y un ensemble de clarinete bajo, percusión, acordeón, piano y violonchelo. Como su nombre indica, fácilmente podemos deducir que la música transmite la violencia de la furia, pero sería muy tópico reducirla a esta, ya que podemos encontrar momentos de gran lirismo (algo habitual en la música de Saunders), que momentáneamente relajan la fuerza general de la música. Por ejemplo, en Fury II escuchamos esporádicamente una nota larga en el contrabajo, con un expresivo vibrato que nos recuerda el mundo instrumental del romanticismo. Saunders como es costumbre en su música trabaja los gestos fuertes y percusivos, como a su vez la mezcla de timbres. Por eso podemos escuchar fusiones entre el acordeón, la cuerda y el viento, que se mezclan muy bien en un timbre homogéneo al tocar todos en unísono. Por contra, el piano muchas veces realiza motivos repetitivos y en ostinato (como varias de las piezas a solo que le dedica a este instrumento), que bien contrastan con las sonoridades anteriores. El contrabajo solista que estuvo a cargo de Zacharias Fasshauer, tiene la cuerda inferior, la quinta (recordemos que el contrabajo habitual es de cuatro cuerdas) muy bajada (es decir, en scordatura) para crear un sonido muy grave que el oído no pude limitar como una simple nota. Esto produce que la quinta cuerda es más bien un rugido o sonido ondulado de gran oscuridad. Junto a este carácter dark del instrumento, también se realizan tappings, una técnica que consiste en golpear con los dedos las cuerdas para que choquen con el traste y realicen un sonido muy percusivo (que se emparenta muy bien con el piano y la percusión del ensemble). Nos podemos hacer con esta breve descripción una rápida imagen sonora de qué tipo de música podemos escuchar en la poderosa Fury II de Saunders.

Xurxo Gómez-Chao

Arxis Ensemble en el Paraninfo del Rectorado de la Universidade da Coruña.

La siguiente obra del concierto fue Versa est in Luctum del compositor Alberto Posadas. Comentar también como curiosidad (y coincidencia) que el responsable de su encargo estaba entre el público asistente. Josetxo Silguero fue el director artístico del Ensemble Oiasso Novis y saxofonista de esta agrupación que hizo nacer la obra. Versa est in Luctum es para saxofón, percusión, acordeón, violonchelo y electrónica. Como la pieza anterior, también es de gran fuerza y violencia, además la composición de Posadas está muy estructurada enfatizando la espacialidad de su música. Esto no solo se refleja por las diversas texturas que hacen los instrumentos, como glissandi muy lentos y progresivos que nos trasmiten una sensación clara de direccionalidad, sino también por la misma electrónica, que está espacializada en diversos altavoces alrededor de la sala. Algunas destacadas texturas que podemos escuchar son multitud de notas repetidas y en variación, como los bisbigliando realizados por el saxofón (que se inicia con un barítono para enfatizar aún más la atmósfera oscura de la obra), los continuos bellow shakes del acordeón, los trinos de harmónicos del cello o los redobles de la percusión, generalmente con sus toms y gran caja, pero también con varios tam-tam.

Una característica destacada de Versa est in Luctum es cuando el sonido acústico se une con el electrónico, generalmente en los graves y con gran reverberación, lo que provoca que todas las sonoridades se fusionen entre sí, siendo bastante difícil para el oído poder distinguir cada instrumento particular. Como es habitual en la música de Posadas, la obra requiere de una gran exigencia técnica por su acelerado tempo lleno de figuraciones. Un momento especial en la composición ya hacia el final y como clímax, es cuando el saxofonista y el cellista se desplazan de su sitio para ir cada uno a los extremos del escenario, donde hay una gran placa de metal. Junto a la que ya tiene el percusionista situado en el centro, los tres percuten sus respectivas placas creando una diálogo espacial, al estilo de la electrónica. En ese momento el acordeón adquiere un rol de solista mientras que los tres "percusionistas" realizan gestos violentos mediante la ejecución de continuos trémolos, sacudidas y rasgados en los laterales de la placa.

Segunda parte del concierto (Monteverdi y Nono)

Esta segunda parte del concierto que no tuvo descanso, solo un cambio de escenario, fue también introducida por Hugo Gómez-Chao, quien expresó su gran duda de cómo poder introducir estas dos nuevas obras sin caer en las típicas notas de programa ni en interpretaciones kitsch. Su elección fue muy original al optar por una metáfora extraída de la historia del Perceval. Narraba que Perceval luego de la búsqueda del Grial en numerosos sitios, observó en el paisaje nevado cómo dos halcones se atacaban mutuamente. La sangre resultante cayó en la nieve creando una pictórica imagen del rojo sobre el blanco que retuvo la mirada ensimismada de Perceval durante días. Allí quedó atrapado y nadie entendía el por qué. Según Gómez-Chao, esa mirada congelada por la fuerza de la imagen sería lo que nos trasmite la música de esta segunda parte.

La primera pieza fue Duo seraphim (procedente del Vespro della beata Vergine, 1610), una pieza muy diferente en estilo y época a las de todo el concierto, pero por ello, un bello contraste de lo más interesante y expresivo. Algo que a Luigi Nono suponemos que le hubiese gustado, ya que él siempre reivindicó la tradición como fuente de inspiración de la vanguardia, en contraposición a los que la rechazan para crear una arte "totalmente nuevo". Monteverdi pertenece al final del Renacimiento y primer Barroco, y en su música podemos escuchar su gran interés por la espacialidad, ya que fue un compositor muy vinculado a Venecia y a San Marcos (al igual que Nono), que con su arquitectura de dos coros dio origen al estilo concerto, clave para la música barroca. La vinculación entre Monteverdi y Nono llega a tal punto que un gran colaborador suyo como Claudio Abbado realizó un CD titulado no casualmente Da Nono A Monteverdi[6].

La pieza de Monteverdi de una belleza celestial, fue adaptada a la instrumentación del ensemble, contando con un bajo continuo ejecutado por el cello y el contrabajo, mientras que las tres voces solistas de la pieza eran realizadas por las dos cantantes contraltos y la viola, que a su vez servía como puente entre las dos otras cuerdas y las cantantes. Recordemos que la viola a veces también es llamada alto, ya que su tesitura correspondería a la voz de la contra-alto, frente al violín que se equipara con la soprano. La interpretación de esta obra fue brillante, no teniendo nada que envidiar en dificultad respecto de las anteriores.

Xurxo Gómez-Chao

Elisa de Toffol y Noa Frenkel.

La última pieza del concierto que funcionó como clímax, fue el estreno en España de Guai ai gelidi mostri (1983/88). Han tenido que pasar muchos años para poder disfrutar en España de esta pieza en directo, siendo mérito y honor del Festival RESIS el poder haber realizado el estreno de una excelente composición como esta. Pero durante el Festival no solo se ha interpretado esta obra de Nono, sino también La fabbrica illuminata (1964) para voz y electrónica y el único cuarteto de cuerda que escribió Nono (aunque al final de su vida ya tenía planes para escribir un segundo), Fragmente-Stille, an Diotima (1979-80), interpretado en RESIS por el prestigioso Cuarteto Arditti, un clásico de la música contemporánea.

Guai ai gelidi mostri se podría traducir por "¡Ay de los monstruos fríos!", una cita de Nietzsche que se refiere explícitamente al Estado, el monstruo más frío que existe. Para evocar esto la música de Nono está como congelada, es dubitativa, entre el silencio y el primer sonido que aparece y desaparece. Pero esto obviamente no es durante toda la composición porque también encontramos todo lo contrario, ráfagas enormes y sorpresivas de sonidos muy saturados, que sin duda anteceden la estética de los recientes compositores llamados de la saturación. Nono juega además con un despliegue electrónico poderoso y complejo. A diferencia de la obra de Posadas que era para electrónica fija (tape music), Nono en aquellos momentos empieza a experimentar con la electrónica en vivo, luego de su larga experiencia con la tape music de por ejemplo La fabbrica illuminata. Al igual que Monteverdi y su interés en el espacio y lo concertante, la electrónica en vivo como su nombre indica, capta el sonido live (directo, pero la traducción literal sería "vivo"), para luego manipularlo y espaciarlo por los altavoces de la sala. Por eso a lo largo de la obra se escucha la voz de las cantantes no solo delante del público, como es habitual, sino también por detrás de él o en los costados. La electrónica live también aporta diferentes efectos como reverberación, distorsión, harmonizer, etc.

Al cuidado sobre la espacialidad realizado por Nono en referencia de la electrónica, se añade también su preocupación por la instrumentación, que desde el punto de vista del público sitúa a los vientos a la derecha, las cuerdas a la izquierda y las cantantes en el centro. Además, cada grupo instrumental está dividido principalmente por 3 instrumentos. La cuerda por viola, cello y contrabajo, mientras que el viento es clarinete (en su registro muy agudo con el  requinto y muy bajo con el clarinete contrabajo), flauta (lo mismo que antes, con un muy agudo piccolo, una grave flauta baja y también una flauta en Do) y un mismo músico que tocaba el viento metal compuesto por una tuba y una trompeta. A la clara simetría y espacialidad en las fuentes sonoras, Nono también lo realiza en los registros, separando claramente el muy agudo del muy grave, con pocas medias tintas en el registro central. Tal vez la más clara excepción a ello son las voces contraltos, que no están ni en registro agudo de la soprano, ni en los graves del bajo. Otro interesante aspecto de las cantantes, es que descomponen el texto deviniendo ininteligible. Una técnica muy utilizada por Nono, por ejemplo, en Il canto sospeso (1956). La descomposición del texto fue inspirada por la polifonía clásica del Renacimiento, como la de Palestrina, muy estudiada por Nono cuando era joven.

Xurxo Gómez-Chao

Foto al final del concierto con miembros del Festival y colaboradores.

Guai ai gelidi mostri habitualmente dura más de treinta minutos, lo que en unas pocas líneas como las de una reseña, es imposible de describir ni mínimamente. Sin duda lo mejor es disfrutar la obra sobre todo en vivo, ya que en disco pierde todo el elemento espacial y la sensación de vivir materialmente el sonido en el propio cuerpo. A lo largo de la composición la música muy dilatada va transcurriendo por el espacio entre momentos muy callados y estáticos y otros muy tensos y fuertes. Todo ello sin una direccionalidad clara, más bien en círculo, para dar esa sensación de desorientación tan propia del último Luigi Nono, que gustaba de citar la frase: «Caminante, no hay caminos, hay que caminar».

Para finalizar, nuestro más sincero agradecimiento al Festival RESIS y a su director Hugo Gómez-Chao por invitarnos dos días sin duda memorables.

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