Les Vampires #1 arrancó en el Martín Códax, tras el tsunami Maricarmen en una mañana de domingo calma y luminosa. Vertixe Sonora se arrancó con tres universos sonoros paralelos, unidos por la exigencia artística.

Xurxo Costas
1 noviembre 2026
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La identidad es según el diccionario de la RAE “el conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás”; “la conciencia que una persona o colectividad tiene de ser ella misma y distinta”. No de otro modo podríamos calificar lo escuchado este domingo. Porque fue la desacostumbrada variedad y la distinguible identidad de cada una de las propuestas, el rasgo más relevante del programa de estrenos absolutos que nos ofreció este tercer concierto de Vertixe 14. Propone Vertixe Sonora “un espacio abierto a la reflexión, discusión e intercambio”: en esta ocasión sin duda lo lograron.

El concierto se abrió con ANTHEAD, ambicioso cuarteto para saxofón, piano, guitarra eléctrica y percusión de Vladimir Guicheff (Montevideo, 1986). Seis piezas, al límite de lo posible, concebidas como un álbum (un LP de los antiguos vinilos). Música titánica que extrae su título de los versos de Alfredo Zitarrosa: «Gallego, cabeza de hormiga, acumulando penas en el corazón». Pertenecen a “Para Manolo”, dedicada —con afecto y complicidad— a su amigo, el emigrante gallego que regentaba un bar en Montevideo. Fusiona Guicheff música popular y culta. Una estructura fractal articula la forma: tres segundos contienen la pieza, que se autoreplican hasta alcanzar la media hora. Los guiños e influencias van: desde los Sex Pistols (los arrebatos punk, el sonido enérgico, sucio, impactante, la batería omnipresente), hasta Rahsaan Roland Kirk (momento climático con Pablo Coello tocando simultáneamente dos saxofones), pasando por Bach (en un delicioso instante pianístico) o las improvisaciones de Cecil Taylor, con su brutales ataques en el piano.

La compositora iraní Atousa Falamarzian, afincada en Viena y figura habitual de la escena de la música improvisada (al igual que Guicheff), propone con "Over Over" (Más allá) un lirismo de signo contrario. Escrita para conjunto instrumental, visuales y electrónica, la obra se concibe como un diario íntimo: un cuaderno sonoro que recoge las imágenes y las improvisaciones captadas durante su reciente residencia en Eckenförde. En Over Over, todo gira en torno a la voz, un archivo de audio de la propia Falamarzian (respiraciones, susurros, etc.) manipulado en tiempo real por Iván Ferrer-Orozco. La voz empasta y da sentido a los gestos instrumentales que caminan en bloque. Al primer ensemble se le añaden la flauta travesera y el sintetizador pero estamos ya en otro planeta, una nueva cosmovisión se abre paso: la identidad persa con su hondo y elegíaco dramatismo. En el vídeo (que abre la propuesta), las imágenes de un prado –y hacia el final de un cielo encapotado– parecían evocar las palabras de Jonas Mekas: «En el camino, de cuando en cuando, vislumbré momentos de belleza »

Cerró el programa Les Vampires, fragments, de Núria Giménez-Comas (Girona, 1980). Residente en Lyon, acaba de estar presente, con gran éxito, en el segundo programa de Kent Nagano con la ONE. Escrita para acompañar la serie muda protagonizada por la legendaria Musidora (Jeanne Roques, 1889 – 1957) que Louis Feuillade rodó en Francia en 1915. Clásico de reciente actualidad gracias a la doble adaptación del francés Olivier Assayas (París, 1955) bajo el título de Irma Vep –primero en forma de filme en 1996; y posteriormente, en 2022, como miniserie de ocho episodios para HBO (donde, en un nuevo tirabuzón, a su vez adapta su propia versión, etc.)

París asediado por un terror invisible. Se proyectaron un breve fragmento de un primer capítulo y, a continuación, el siguiente. Funciona como un todo armónico que nos envuelve. Destaca la guitarra eléctrica en la creación de ambientes (magnífico Nuno Pinto), y una serie de gestos instrumentales –glissandi des drones sostenidos en la electrónica, arpegios ascendentes…– que dan color y sabor, que se repiten una y otra vez, ofreciendo coherencia y continuidad al conjunto. La propuesta musical puntúa la película jugando con la sincronía de modo admirable (a veces se anticipa, a veces se retrasa; en ocasiones refuerza, otras rebaja), siendo ese carácter lúdico el punto fuerte de la propuesta: cuando un personaje alza el brazo, la música subraya el gesto, como si los sonidos respiraran con los cuerpos en pantalla.

La música contemporánea de nueva creación para cine mudo es una vía muy explorada en los últimos años. Entre los ejemplos cercanos, sin ánimo de ser exhaustivos: Martín Matalón –Metrópolis (1927) y su ciclo sobre filmes de Buñuel–; José María Sánchez-Verdú –Nosferatu (1922) y La chute de la maison Usher (1928)–, o Wolfgang Mitterer — Das Cabinet des Dr. Caligari–. De todos ellos es el universo sonoro de Matalón el más cercano a la compositora gerundense, casi 20 años lleva ya Giménez-Comas en Francia.

Merece especial mención el trabajo de los intérpretes. Las tres obras plantean exigencias distintas: la energía y el virtuosismo extremo de la primera; la dimensión tímbrica, poética, elegíaca de la segunda; el equilibrio dinámico y de texturas de la tercera. Resueltas con brillantez y maestría, el conjunto sonó compacto y trabajado en la hora y cuarto que duró el programa. Al salir queda la sensación de haber escuchado tres maneras de habitar el sonido: la que golpea, la que canta y la que envuelve. Ahí estuvo, creo, el mayor acierto del programa.

Les Vampires #1

Domingo 4 Outubro / 12:30H / 1H 15MIN

Auditorio Martín Códax

Vladimir Guicheff (Montevideo, 1986)

ANTHEAD (2026) [EM]

flauta, saxofón, guitarra eléctrica, piano, percusión

Atousa Falamarzian (Irán)

Over Over (2026) [EM]

flauta, saxofón, guitarra eléctrica, piano, sintetizador, percusión, electrónica en vivo y visuales

Núria Giménez-Comas (Girona, 1980)

Les Vampires, fragments (2026) [EM]

saxofón, guitarra eléctrica, piano, percusión, electrónica

EM= Estrenos mundiales

VERTIXE SONORA

Flauta: Clara Saleiro

Saxofón: Pablo Coello

Guitarra eléctrica: Nuno Pinto

Piano/sintetizador: Haruna Takebe e Durán Arufe

Piano: David Durán

Percusión: Diego Ventoso

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