Diana Pérez Custodio nos narra en esta sección su experiencia como compositora invitada del Festival NAK de Pamplona.
En septiembre del año pasado, en Pamplona, pude vivir la experiencia maravillosa de ser la compositora invitada del Festival NAK 2023. Yolanda Campos Bergua al frente de la dirección, junto con un grupo de músicos excepcionales llamado Garaikideak, hicieron nacer este festival en el año 2015; y desde entonces no ha parado de crecer. Parece imposible creer que estamos en este país cuando vemos cómo, un concierto de música contemporánea tras otro, los aforos están llenos a rebosar de un público entusiasta y de todas las edades.
Mi cometido en esta edición era crear una obra para un intérprete solista, de entre los del grupo Garaikideak, de aproximadamente nueve minutos de duración. La primera decisión difícil fue elegir para quién escribir, pues son todos de primer nivel tanto técnica como musicalmente. Pero, como ya he puesto tantas veces por escrito, la voz me puede. Así que me decidí por la soprano Dorota Grzeskowiak, de origen polaco, con un timbre bello y potente y, además, dispuesta a experimentar hasta donde fuera necesario. Mi creación había de cumplir otra condición que fue un auténtico regalo: contar con la colaboración del artista sonoro Xabier Erkizia.
Así que me propuse crear una obra para soprano y cinta pero con dos intérpretes necesarios: la cantante por una parte y, por otra, un compositor o compositora que creara su propia versión pregrabada de la parte electroacústica, en función de unas precisas instrucciones que rezasen en la partitura. Elegí la escritura manuscrita para no sentirme mediatizada por los recursos de ningún software editor.
Viendo el esquema de la parte electroacústica abierta a interpretaciones según quién la lleve a cabo, queda bastante claro el porqué del título de mi obra: Reversible. Básicamente, se trata de un proceso in crescendo sin solución de continuidad desde la voz humana (color rojo) a cantos de pájaro (color azul), y finalmente a sirenas de guerra (amarillo), que se revierte. Sobre este proceso la soprano realiza un recorrido espacial de ida y vuelta por el escenario y, de forma paralela, un recorrido vivencial de aprendizaje que culmina en un rechazo catártico a las sirenas de guerra; la propuesta es imaginar que la reacción de un ser humano y el poder de su voz fueran capaces de revertir las situaciones más terribles. Dice el comentario escrito al comienzo de la partitura:
Reversible es, sobre todo, un canto de esperanza; un brindis al tiempo que nos propone dibujar un horizonte alternativo con las tizas de colores de la utopía.
A veces merece la pena activar en nosotros la inocencia radical.
La parte vocal utiliza un buen número de técnicas extendidas: respiraciones especiales, pasos progresivos entre fonemas, utilización de posturas faciales extremas en la emisión, voz hablada y timbre gutural son algunos de ellos. También consta, como muchas de mis obras (no olvidemos que hace años que compongo bajo ese paraguas que denomino rito in música), de una improvisación catártica en el punto más álgido de la pieza.
El estreno fue muy emocionante para todos, Dorota, Xabier, el público asistente (me consta) y, por supuesto, yo misma. Tuvo lugar en el marco del concierto titulado “Cronopoética”, el 16 de septiembre en la Sala Muralla del Auditorio Baluarte. La partitura está colgada en su web junto con todos los demás estrenos de dicho concierto, y se puede descargar libremente. El vídeo está también en Youtube y, aunque nada puede sustituir a la experiencia en vivo en este tipo de acontecimientos, atesora una versión única e irrepetible…como cada uno de los momentos de nuestra vida.
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