El compositor y crítico Joan Gómez Alemany charla con la saxofonista valenciana Xelo Giner el hilo del concierto el 23 de septiembre que tiene ésta en el Festival Ensems.

Joan Gómez Alemany
14 septiembre 2024
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Joan Gómez Alemany: Muy próximamente tienes un concierto el 23 de septiembre en el Festival Ensems sobre saxofón y multimedia, con una temática alrededor de la Inteligencia Artificial. ¿Puedes hablarnos sobre este concierto muy actual y conectado con nuestra realidad contemporánea?

Xelo Giner: La idea o germen inicial de este proyecto, con el título "EMOTIONAL INTELIGENCE ARTIFICIAL", inspira en estudios neurocientíficos que demuestran que la música tiene la capacidad de cambiar estados de ánimo, activando cada una de las estructuras emocionales del cerebro. La música es capaz de despertar el núcleo de las estructuras cerebrales creadoras de nuestro universo emocional, generando en nosotros diferentes estados. Las emociones y la música comparten la misma región del cerebro, puesto que ambas se encuentran ubicadas en el cortex prefrontal, este es el motivo por el que la música puede provocar todo tipo de reacciones. Estas impresiones-reacciones pueden generar una descripción sensorial, intangible, produciendo reacciones más viscerales.

Podría explicar el proyecto de manera más precisa afirmando que, La inteligencia artificial emocional es una herramienta que permite una interacción mucho más natural entre humanos y máquinas. Si bien los humanos tienen ventaja en la lectura de emociones, las máquinas están ganando terreno utilizando sus propias fortalezas. Dentro de este campo, la psicología tiene como desafío la aplicación de la Inteligencia Artificial con las emociones, algo así como conocer de una manera artificial, el estado emocional en el que se encuentra una persona.

Lo que se pretende es crear algoritmos para poder procesar e identificar las emociones. La revolución tecnológica ha generado grandes transformaciones en la forma en que nos relacionamos con los otros y la composición musical no es ajena a estos cambios y transformaciones. Se podría decir que esta revolución tecnológica también ha cambiado la forma en la que nos podemos comunicar artísticamente con la utilización de avanzados medios tecnológicos y electrónicos.

En lo que respecta a la selección del programa que presento, está integrado por obras que fluctúan dentro de un sistema compositivo interactivo, creando una conexión entre yo misma, y cada uno de los compositores del programa. Así se obtiene como resultado unas obras a través de medios tecnológicos multimedia de última generación. Los compositores han realizan un trabajo de feedback constante durante el proceso compositivo conmigo misma, creando un repertorio único y excepcional. Los compositores que conforman el proyecto son: Aurelio Edler-Copes, Isabel Latorre, Miguel Ángel Berbis y tres estrenos absolutos  de Pere Mulet Caselles, Carlos David Perales y Joan Gómez Alemany.

J.G.A.: Es obvio tu interés por expandir el saxofón a través del multimedia, pero también has realizado un profundo trabajo para saxo y electrónica, por ejemplo, grabando un disco para la Fundación Phonos enteramente para este repertorio, algo muy poco habitual en la discografía de tu instrumento. ¿Puedes comentar tus proyectos que unen saxo con electrónica?

X.G.: La primera toma de contacto con obras de saxofón y electrónica mixta fue aproximadamente hacia 1998-99, durante mi estancia de estudiante en Francia, esto me llevó a investigar repertorio para saxofón y electrónica ya existente. Posteriormente recibí la invitación por parte de Andrés Lewin Richter y Gabriel Brinc en Phonos (Barcelona), brindándome la oportunidad de trabajar con muchos compositores que pasaron becados por la Universidad y que formaron parte de Phonos. Ello me permitió, durante un extenso periodo de tiempo, realizar un trabajo de feedback con cada uno de ellos, desde el año 2002 hasta hace poco, siempre presentando las obras trabajadas y estrenadas en conciertos en las Salas "Metrónomo" y en la Universidad Pompeu Fabra. Más adelante, me propusieron realizar la grabación de un CD de obras para saxofón solo y electrónica con piezas de compositores que formaron parte del proyecto y otras participaciones en 5 CDs monográficos. Siempre les estaré agradecida por confiar en mi trabajo, especialmente a Andrés Lewin.

J.G.A.: Retomando el tema de la discografía, tu último álbum está grabado para el prestigioso sello Naxos. ¿Puedes hablarnos sobre este importante disco tuyo y otros que has hecho?

X.G.: La verdad es que este CD es la síntesis del resultado de muchos años de investigación. Las obras seleccionadas retratan el trabajo  que he realizado aproximadamente durante 12 años, y está basado en obras de repertorio ya existente para saxofón, transcripciones realizadas por mí misma y obras de nueva creación. La visión del paisaje sonoro que presento es bastante extensa y muy diverso estéticamente pero, al mismo tiempo, se podría decir que todas las obras están relacionadas entre sí desde el punto de vista conceptual. Por un lado, dentro de este universo sonoro que presento, hay una propuesta programática que sirve de soporte y de guía en la escucha, un viaje a las raíces europeas que constituye un fiel y dramático reflejo de la historia que va desde la persuasión dialéctica y retórica del teatro de la antigua Grecia, pasando por la ficticia locura de Juana I de Castilla, hija de los Reyes Católicos, hasta el dramatismo del Holocausto nazi ejemplificado en la obra de Hèctor Parra, inspirada en la poesía de Paul Celan, o algunas de las piezas que estreno en versión para saxofón de György Kurtág. Realmente el hilo conductor es apasionante.

Centrándome en una pieza del CD,  la calidad de la obra de Hèctor Parra, Chymisch, es exquisita y de gran un virtuosismo. Su título  proviene de un vocablo antiguo del alemán que se refiere a la unión entre la ciencia y la alquimia. Realmente, Parra tomó el título de un poema homónimo de Paul Celan, gran poeta rumano de origen judío, que se forjó entre las cenizas de la Segunda Guerra Mundial,  estuvo sometido a trabajos forzosos y además perdió a sus padres en el campo de concentración de Janowska. El lenguaje de su poesía, que es abstracto y descarnado, forma parte de la alquimia sonora con la que el compositor  ideó la obra. Este dolor y desesperación del grito contenido, tan bien reflejado en música, me sirve de inspiración en la interpretación de la obra. En referencia a algunas técnicas utilizadas por Hèctor Parra, él se  sumerge en los microespacios que se abren al interior del timbre del instrumento a través de un elaborado tratamiento electrónico y de técnicas extendidas. Multifónicos en todos los matices posibles,  un uso complejo de la microtonalidad, articulaciones rugosas y sonidos eólicos al límite de lo perceptible.

J.G.A.: Uno de tus destacados proyectos ha sido trabajar la obra del compositor György Kurtág, que incluso estuviste con él en Budapest. ¿Puedes explicarnos sobre este interesante trabajo?

X.G.: La obra In Nomine All'Onguerese de Kurtag fue todo un descubrimiento para mí. Decidí adaptarla para saxofón barítono, sobre todo por su sonoridad grave y profunda, y también por su cuerpo, color y  textura, que encajan perfectamente con la obra. Aunque describirla es imposible, podría decir que es de una sensibilidad extrasensorial, realmente exquisita, y de un fuerte impacto expresivo. ¿Qué podría decir de su música que no se sepa? La música de Kurtág está ligada a la expresividad y a sus emociones. Según decía Balínt Andrá, en una entrevista realizada al compositor: «El universo espiritual que nutre el pensamiento musical de Kurtág  queda reflejado en sus composiciones que son de una sensibilidad refinada hasta el extremo. György Ligeti, íntimo amigo, decía que su música era de una sencillez compleja. Según palabras del propio Kurtág  la música "habla", cuenta muchas cosas, tiene la misma sintaxis que el texto, que la palabra».

Mi mayor experiencia fue conocer y trabajar con Kurtág personalmente. Ha sido sin duda la experiencia más excitante que jamás imaginé, es una persona de una sensibilidad extrema, claramente como su música. Al escuchar mi versión de In Nomine All'Onguerese se puso directamente en contacto conmigo por teléfono, yo no lo podía creer!!!!! También he admirado profundamente su mujer Marta. Posteriormente, Kurtág me invitó a Budapest para  interpretar In Nomine All'Onguerese en el Palacio de las Artes, en un homenaje organizado por su 90 Aniversario. Tocar para él en vivo, fue increíble y sobre todo, tuve la ocasión de compartir escenario con el pianista Pierre-Laurent Aimard, y también con su hijo. Más adelante, trabajé de nuevo con Kurtág Signes, gammes and messages (saing, games and messages), en versión para saxofón alto y soprano. La última experiencia, y no menos excitante, ha sido la propuesta que el mismo Kurtág me hizo  de realizar su magistral obra Kafka para soprano, violín y saxofón alto, junto Cecilia Bertovich y Maria Bazal. El proyecto fue estrenado recientemente en el Festival Ensems con videos creados por su propia nieta, Judit Kurtág, y programado justo un día antes de la interpretación desu ópera en el Palau de les Arts.

Kurtág comentó de mi interpretación: «La música se manifiesta claramente en su personalidad cargada de arrolladora energía. Fantástica, increíble, al interpretar haces tuya cada frase musical, estás dentro de ella, cada gesto, cada movimiento, es pura naturalidad y expresión». Son unas palabras maravillosas. En realidad la frase que más me impactó es cuando me dijo «c'est ça ma music» (eso es mi música). Sentí que realmente era su música la que me había permitido realizar una interpretación que él calificó de extraordinaria. Todavía me emociono al recordar su voz, en realidad tal vez no fue tan complicado aproximarme  a la organicidad de su música, simplemente me dejé llevar.

J.G.A.: Aunque interpretas mucho el saxo como solista, también has colaborado con varias orquesta, ensembles y conjuntos de música de cámara.  Además, actualmente eres parte integrante del Ensemble d'Arts, con la violinista Jenny Guerra y en la electrónica Miguel Angel Berbis. Cuéntanos sobre todo esto.

X.G.: El proyecto que destacaría dentro de Ensemble D'Arts, sería el trío L@s solistas. Este proyecto presenta una rompedora propuesta que toma como punto de partida obras para saxofón, violín y electrónica, escritas o versionadas y dedicadas a las intérpretes. Es una combinación explosiva que exige un trabajo intenso de cámara para conseguir el perfecto equilibrio de dos sonoridades tan contrastantes como son la del saxofón y la del violín, integrándolas con la electrónica. Por ello, el trabajo nuestro con l@s compositor@s es de vital importancia. El programa lo conforman obras de reciente creación escogidas con la intención de mostrar las diferentes posibilidades y recursos de los instrumentos tradicionales interactuando con las nuevas tecnologías aplicadas a estos, así como las diferentes tendencias de l@s creadror@s actuales.

J.G.A.: En tu larga y consolidada trayectoria, has estrenado numerosas obras de creación actual, tanto estrenos absolutos, como nacionales. ¿Puedes decirnos qué obras y por qué de tu interés particular en la música contemporánea y experimental, frente a otras músicas?

X.G.: He estrenado más de 100 obras de diferentes compositores, siento una gran pasión por el repertorio de nueva creación. El saxofón demanda una necesidad de ampliación de su repertorio, considero que muchas veces las transcripciones no son del todo suficientes, al menos, esa es mi sensación personal. Por otro parte, interpretar música de diferentes compositores vivos me da la oportunidad de poder trabajar con ellos, eso es todo un lujo, permitiéndome conocer mejor su música e interpretarla con mayor fidelidad estética. Además,  recíprocamente ellos aprenden las posibilidades del instrumento para el cual están componiendo, por lo tanto, todos crecemos.

En general, me apasiona todo lo que me aporta y amplía horizontes y si se trata de extensos horizontes sonoros. He estrenado sobre todo obras a solo, pero también con electrónica, pequeño formato en formaciones como saxo y mezzosoprano; saxo, violín y electrónica; saxofón y violonchelo; saxofón y percusión; y últimamente la música de nueva creación a través de medios audiovisuales, es un campo realmente más intenso que considero con infinitas posibilidades. Lo multimedia puede llegar donde la música acústica no puede, el campo de las últimas tecnologías es extenso e inimaginable. De ahí mi interés por querer formar parte de ese inmenso territorio sonoro-visual.

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