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Las obras que he preparado para el Festival Ensems, que presentaré el 20 de septiembre de 2026 en el Museo de Bellas Artes de València, reúnen una serie de micropiezas concebidas como esencias concentradas. Aunque sus elementos conceptuales son diversos, todas mantienen un nexo común: encapsular y transmitir momentos, recuerdos y sensaciones, explorando diferentes estados emocionales.
Presento este programa como un homenaje al compositor György Kurtág con motivo de su centenario. La conexión que establecí con él durante nuestros dos encuentros en Budapest, en 2016 y 2019, me ha permitido acercarme de una manera muy especial al universo espiritual que nutre su pensamiento musical.
Durante nuestro trabajo, Kurtág me propuso adaptar para saxofón su obra Signs, Games and Messages (1997-2001), una experiencia que marcó profundamente mi relación con su música.
El repertorio combina pequeñas piezas de György Kurtág con los estrenos absolutos de Inés Bádalo, Carlos David Perales, Joan Gómez y Stefano Scarani. A continuación, presento el orden, los títulos y la instrumentación de las obras:
- György Kurtág (1926–) – Nativité (2020). Saxofón alto solo.
- Inés Bádalo (1989–) – Dé-coll/age II (2026)*. Saxofón soprano, cuenco tibetano y movimiento.
- György Kurtág (1926–) – ...ein Sappho-Fragment (2019).
- Carlos David Perales (1979–) – 5 Haikus (2026)*. Saxofón soprano, electrónica, cuenco tibetano y gong.
- György Kurtág (1926–) – Hommage à Elliott Carter (1998).
- Joan Gómez Alemany (1990–) – Dans la feuillée, écrin vert taché d’or… (2026)*. Saxofón soprano y electrónica.
- György Kurtág (1926–) – ...ein Brief aus der Ferne an Úrsula (2014).
- Stefano Scarani (1966–) – Children Without Heaven (2026)*. Saxofón soprano y electrónica en vivo.
- Carlos David Perales (1979–) – Sefarade I, II (2019). Saxofón soprano y electrónica.
(*) Estreno mundial
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Descripción del concierto
Las piezas de Kurtág incluidas en Signs, Games and Messages (1997-2001) conforman una especie de postrero cuaderno de composición integrado por miniaturas casi siempre reflexivas. En ellas se sustancian buena parte de las esencias del ideario estético de Kurtág; el tributo emocional que acumula en cada una llegará a nuestros oídos con la justa carga de «naturalidad y expresión» (Kurtág, 2016), convirtiéndolas en breves pinceladas poéticas intercaladas a lo largo de todo el concierto.
A estos mínimos mensajes musicales se añade la pieza escrita para la intérprete por la compositora Inés Bádalo. La obra Dé-coll/age nace de la influencia del pensamiento de Wolf Vostell, de la técnica del décollage y de los planteamientos del movimiento Fluxus, trasladando al ámbito musical conceptos originalmente desarrollados en las artes visuales. Vostell defendía que el artista debía ofrecer una respuesta crítica a la realidad de su tiempo —marcada por la desorientación, las contradicciones, los malentendidos y las tensiones sociales—, convirtiendo este argumento en el eje conceptual de la obra y entendiendo la creación artística como una reflexión sobre la complejidad del mundo contemporáneo. La influencia de Fluxus refuerza la concepción interdisciplinar: siguiendo el espíritu del movimiento, la música trasciende lo puramente sonoro e integra la voz, el movimiento corporal y la aleatoriedad como elementos inseparables del discurso artístico.
Las siguientes y sugerentes piezas que propone el compositor Carlos D. Perales consisten en una selección de haikus adaptados al saxofón soprano, en los cuales también se pretende expresar el contraste entre la fugacidad de una sensación y su repercusión en las diversas cuerdas de la sensibilidad y de la memoria.
Arthur Rimbaud, el gran poeta francés, inspira al compositor Joan Gómez Alemany en una pieza exquisita titulada Dans la feuillée, écrin vert taché d’or… (En el follaje, estuche verde que el oro dora…), tomada del primer verso del poema Tête de faune. La obra explora la intersección sonora entre la vitalidad salvaje de la naturaleza y la técnica instrumental contemporánea. A través de un diálogo poético e íntimo, el saxofón despliega una línea melódica que emula la audacia y el movimiento errático de las hojas y del asustado fauno, mientras que la electrónica —construida a partir de sonidos naturales transformados— envuelve al instrumento en un paisaje sonoro. La estructura de la obra busca capturar ese instante fugaz donde lo bucólico se vuelve misterio y el bosque de los sonidos, una eternidad dormida.
Children Without Heaven es una propuesta que rinde homenaje a todos los niños sin cielo, dedicada especialmente a Hind Rajab y a la infancia privada de paz. En ella, el compositor Stefano Scarani sugiere buscar una fusión interactiva gestionando el audio en vivo a través de los dispositivos electrónicos planteados por su autor, generando un feedback dinámico entre los dos intérpretes: el saxofón y el compositor en la electrónica.
Sefarad es el topónimo que la tradición judía ha identificado con la península ibérica desde los comienzos de la era común (סְפָרַד), aunque su uso en la lengua hebrea moderna haya quedado relegado para la actual España. La música sefardí nace con los judíos españoles instalados en Castilla y Aragón, quienes adaptaron las canciones populares castellanas hasta su expulsión en tiempos de los Reyes Católicos, fusionando elementos de la música árabe y la cristiana. En esta obra se representan la expulsión, el refugio, el secreto y la huida; el sonido del lamento silencioso. Resurgen así la esencia amorosa de la cántica, el canto fúnebre, el elevado quehacer sinagogal, el reducido ámbito del hogar familiar, el romance y la épica antigua, el recuerdo perpetuo de la leyenda y el perfume de tiempos pretéritos.
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