Los días 3, 4 y 5 de marzo se celebraba en Madrid el V Congreso Internacional Espacios Sonoros y Audiovisuales: “Filosofía, creación y tecnología actual” y las XXIII Jornadas de Informática y Electrónica Musical – JIEM 2020, formando parte de la Semana del Sonido de la UNESCO de Madrid y del año Internacional del sonido.

Iván Baena González
1 abril 2020
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Francisco Martínez en el Congreso Espacios Sonoros

Rosa Alonso

La organización de este complejo evento contó con la participación del Espacio de Creación e Investigación Sonora (ECIS) del Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música (CSIPM) y del Departamento Interfacultativo de Música de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Asimismo, en dicha organización colaboraron directamente otras instituciones, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) y La Casa Encendida. La dirección del Congreso estuvo a cargo de José Luis Carles y Adolfo Nuñez.

Los Congresos, con carácter general, presentan unas características comunes que los dotan precisamente de su condición propia. Veamos.

  1. Lugar de encuentro de personas que se interesan por el tema o los temas de la convocatoria concreta, cuyos trabajos realizados o búsquedas o logro de certidumbres se encuentran también. Saludos entre conocidos, amistades que se renuevan, relaciones que se inician.
  2. Foro de debate, desde las luces pretéritas de los temas y los recuerdos de las discusiones de ediciones anteriores, se vislumbran las encrucijadas intelectuales del momento y se alborean las líneas proyectadas hacia el futuro. Esta nota se explicita y queda recogida en la convocatoria como un foro de debate en torno a los conceptos de ‘espacios sonoros’ y ‘espacios audiovisuales, ambos situados en el contexto, como no puede ser de otra manera, del mundo, y, en especial, del arte contemporáneos.
  3. Canto a la actualidad, de la temática central y de los asuntos concretos de especial relevancia, y ello con la participación de los famosos del momento y de los pensadores más reconocidos, como atractivos del Congreso.
  4. Marcador de las líneas futuras. En el Congreso se descarna el pasado, se discute el presente y, sobre todo, se alumbran líneas de futuro. De él salen nuevas figuras humanas y nuevos temas a tratar y problemas a resolver.

Por lo tanto, a mi juicio, nuestro V Congreso Internacional Espacios Sonoros y Audiovisuales se concibió como Congreso y ciertamente lo fue: lugar de encuentro, foro de debate, canto a la actualidad y marcador de líneas futuras.

Pero si esas notas son o deben ser las intrínsecas o propias de todo Congreso en cuanto tal, el presente ofreció otras notas extrínsecas o relacionales que amplían la perspectiva ordinaria, dándole un tono de mayor agrado y acogida, entre las que pueden señalarse las siguientes:

  1. La pretensión, nada menos, como se ha venido haciendo en las cuatro ediciones que preceden a esta quinta convocatoria, de indagar y reflexionar sobre el reflejo que tienen sus temáticas en el pensamiento actual.
  2. Naturaleza transversal pluridimensional, convocando a diferenciados expertos y artistas procedentes de diversas especialidades, modalidades y/o ciencias, como lo son la música, la psicología, la arquitectura, la filosofía, la ingeniería, el videoarte, el arte sonoro, las coreografías o el arte de performance. Todos ellos, así como otros creadores e investigadores que también participaron en el desarrollo del evento, estaban interesados en reflexionar y cavilar acerca de las dimensiones sonoras y audiovisuales, así como sobre la relación que dichas dimensiones mantienen con la tecnología en el presente, y el impacto que, por consiguiente, tienen en la sociedad.
  3. Construir y difundir mitos personales de referencia, para la disposición de elementos canónicos, mediante el estudio, la investigación y la posterior recuperación de las figuras fundamentales (atendiendo a la doble concepción de la palabra) en las creaciones contemporáneas, teniendo en todo momento como telón de fondo el centenario de personajes emblemáticos que dejaron su impronta en la creación electroacústica como son Bruno Maderna y Louis Barron, así como la de Ray Bradbury, quien a través de sus reconocidos relatos de ciencia ficción influyó notoriamente en la reflexión de la intrínseca relación, la inevitable dependencia y la reciprocidad existentes entre la tecnología y la sociedad.
  4. Uso de escenarios varios, recurso útil para el entretenimiento y disfrute de los congresistas que facilita el mantenerlos unidos a las tareas organizadas y para el fomento de las relaciones personales. Así, se ofrecen la Universidad Autónoma de Madrid, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Centro Cultural y Social La Casa Encendida de Lavapiés.

Diferentes áreas temáticas

No obstante, siendo el tema central que plantea este congreso, como se ha mencionado previamente, el desarrollo de los conceptos de «espacio sonoro» y «espacio audiovisual» en el panorama actual, cabe destacar igualmente, un conjunto de áreas temáticas que han definido y que han dado contenido a este quinto congreso. Entre éstas considero de interés destacar primeramente las destinadas a considerar, discutir y meditar sobre las formas de pensamiento, los modos de creación y las tecnologías actuales, atendiendo por separado y en conjunto a cada una de sus cuestiones, tanto éticas como estéticas. Pues es este primer punto de suma relevancia el que bautiza e introduce a esta convocatoria: “Filosofía, creación y tecnología actual”.

Asimismo, otro de los espacios temáticos capitales de este congreso fue el dedicado al Soundscape («paisaje sonoro»), centrando sobre todo las exposiciones, más concretamente, en las interacciones propias del sonido con la ciudad, las relaciones espaciotemporales entre la arquitectura y la música, el sonido en las artes escénicas y museísticas, el arte sonoro y los espacios presenciales y virtuales.

Del mismo modo, en referencia al apartado «la música y el sonido», se han presentado varias menciones, como parece evidente en un congreso de estas características, a la música electroacústica y a la interacción del espacio, lo acústico (disciplina propia de la ‘física interdisciplinaria’ que analiza las ondas electromagnéticas propagadas por medio de la materia a través de modelos matemáticos y físicos, es decir, el sonido, el infrasonido y el ultrasonido) y lo electroacústico (rama de la acústica encargada de estudiar los dispositivos que transforman la acústica en energía eléctrica y viceversa, así como las herramientas asociadas -vibradores, altavoces, micrófonos o audífonos). No obstante, también en el campo de la música y el sonido, cabe hacer mención a una serie de actividades que invitan a reflexionar sobre el estudio de la composición algorítmica; esa técnica compleja que consiste en crear música mediante el uso de algoritmos, usualmente elaborada sin intervención humana, en el ámbito, pues, de la Inteligencia artificial; es decir, mediante la utilización de computadoras por sí mismas.

Y, por último, atendiendo propiamente a dos de los pilares elementales que sustentan y completan esta temática general, cabe destacar el apartado destinado al ‘arte y la sociedad’. Dentro de este contexto particular, se incidió en la resolución de un amplio conjunto de discursos cuya materia concreta atiende directamente al arte público y a la participación dinámica de los ciudadanos, así como a las instalaciones artísticas y a las diversas acciones personales -entendidas como útiles para explorar los diferentes espacios urbanos- y la interacción efectiva entre el cuerpo, el espacio y los movimientos como formas originales de habitabilidad.

En cuanto a la estructura y la programación que vertebraron este congreso y dieron voz al conjunto de temas enumerados, cabe destacar la celebración de una extensa variación de actividades entre las que pueden destacarse distinguidas ponencias, sesiones científicas, una serie de conferencias, mesas redondas y un amplio conjunto de conciertos, todas ellas ejecutadas por invitados de lujo, originarios de distintas procedencias (Suecia, México, Italia, Mónaco, Grecia y, cómo no, España). Mientras que dichos conciertos fueron presentados en el Auditorio 400 del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) bajo el edicto “XLVII Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la Música”, que comentaré a continuación, el resto de las exposiciones y actividades que completaron las diferentes asignaturas del congreso, ya desglosadas en los párrafos anteriores, se llevaron a cabo entre el salón de actos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAM, el Auditorio 200 del MNCARS y el Centro Cultural y Social La Casa Encendida de Lavapiés.

Concierto El laboratorio del espacio

De manera específica, en referencia a la celebración del concierto sonoro y audiovisual, cabe destacar que el conjunto de trabajos presentados con motivo de este congreso fue seleccionado previamente en el II Concurso de Composición ECIS-CSIPM y en la VIII edición de la convocatoria «El laboratorio del espacio 2020». Por lo tanto, esta suma de obras dirigidas por artistas y compositores de gran talento habían sido pensadas y creadas para un sistema de transmisión y divulgación multifocal, como, por ejemplo, la disposición del Auditorio 400, con el fin de ofrecer al espectador una experiencia única y original de inmersión sonora. De modo que nos encontramos ante un proyecto, a mi juicio, que concebía el sonido como una sensación y un elemento primordial para el desarrollo de esta experiencia puramente estética, lo que implicó la abolición de lo visual en algunas obras y la atenuación de lo visual en otras, siendo el factor principal la tecnología que se ha ido desarrollando y perfeccionando en los últimos años.

Entre las obras que integraron esta ceremonia, conviene destacar Whispers (para electroacústica) de Spiros Papadopaulos, Rituel (para saxofón y electroacústica) de Jorge Antunes, Conversa, 1ª parte (para electroacústica) de Oriol Grauss, Sabbath v.2 (para vídeo y electroacústica) de Luis Fonseca, Sticky Situation (para electroacústica) de Dominic Purdie, Duration Study (para electroacústica) de Przemyslaw Scheller y, por último, Después del incendio, toda la noche… (para saxofón, vídeo y electroacústica) de Sergio Blardony, sobre un texto de Pilar Martín Gila; siendo Francisco Martínez el encargado de deleitarnos en cada trabajo con el saxofón.

Esta iniciativa, siguiendo el hilo temático del congreso, se había concebido igualmente como un espacio destinado al debate sobre el concepto de espacio sonoro, partiendo en todo momento de la intrínseca relación que éste mantiene con la filosofía, la composición artística y la tecnología contemporáneas, todas ellas, como no puede ser de otra manera, presentes en la música y en el arte sonoro.

Por lo tanto, y a modo de conclusión, bajo esta premisa y con la pretensión de reunir a célebres autores y difundir mencionadas creaciones artísticas electroacústicas, difundidas todas ellas en un sistema multi-altavoz envolvente, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ofreció su Auditorio 400, con acceso gratuito, el miércoles 4 de marzo de 2020, a las 19:30 horas; constituyendo un concierto en el cual se interpretarían un vasto abanico de creaciones mixtas en las que se interaccionaría con instrumentos vídeo-artísticos y/o acústicos, aprovechando un sistema de transmisión multicanal. Es decir, una oportunidad única para viajar y explorar nuevas estéticas y lenguajes sonoros y musicales de vanguardia.

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